¿Cómo hacer un ensayo escrito? Guía completa para principiantes

Un ensayo es una forma de expresión escrita que permite al autor dar una opinión y defender una tesis sobre un tema específico. De forma muy resumida, los pasos para hacer un ensayo escrito son:

1. Seleccionar el tema: Elige un tema que te apasione o te intrigue. Es más fácil escribir sobre algo que realmente te interesa.

2. Delimitar el tema: Define claramente el enfoque y los límites de tu ensayo. Es decir, tienes que decidir sobre qué aspecto específico del tema te concentrarás.

3. Crear la tesis: Formula una declaración clara y concisa que resuma el punto principal o la opinión que defenderás en tu ensayo.

4. Hacer la investigación: Busca información, datos y opiniones que apoyen tu tesis. Esto puede incluir leer libros, artículos y explorar recursos en línea.

5. Identificar el estilo personal: Decide cómo quieres sonar en tu ensayo. ¿Será formal, informal, serio, humorístico? Tu estilo debe reflejar tu tema y debe ser apto para la audiencia a la que te diriges.

6. Redactar la introducción: Comienza tu ensayo con una frase que capture la atención, luego presenta tu tema y termina con tu declaración de tesis.

7. Desarrolla el cuerpo del ensayo: Escribe los argumentos que desarrollen y respalden tu tesis. Cada párrafo debe tratar un punto o argumento específico.

8. Redactar la conclusión: Resume tus argumentos principales y reafirma tu tesis, dejando al lector con una última impresión fuerte o una reflexión final.

9. Hacer la bibliografía: Enlista todas las fuentes que utilizaste en tu investigación. Asegúrate de seguir el formato adecuado de citación.

10. Revisar y corregir los errores: Relee tu ensayo varias veces para corregir errores de ortografía, gramática, estilo y asegurarte de que cada parte fluye lógicamente.

Pero te invitamos a seguir leyendo, ya que abordaremos en detalle cómo manejar cada etapa del proceso de escritura de un ensayo. ¡Acompáñanos en este recorrido detallado para convertirte en un experto en la redacción de ensayos!

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Guía completa para aprender a hacer un ensayo desde cero

¿Tienes esa sensación de estar frente a una hoja en blanco, preguntándote cómo empezar a escribir tu primer ensayo? Si estás asintiendo con la cabeza, ¡tranquilo, no estás solo!

Todos hemos estado allí, sintiéndonos un poco perdidos, con muchas ideas en la cabeza pero sin saber cómo ordenarlas en papel. Ya sea para la escuela o la universidad, escribir un ensayo puede parecer un desafío al principio.

Pero aquí viene la buena noticia: con esta guía de 10 pasos, vas aprender a escribir un ensayo bien estructurado y cautivante paso a paso. No importa si nunca has escrito uno o si sientes que te falta práctica, estos pasos están diseñados para ayudarte desde el inicio hasta el final.

Y es que cada sección de esta guía ha sido cuidadosamente desarrollada para ofrecerte una comprensión profunda de los diferentes elementos que conforman un ensayo exitoso (por lo tanto la lectura será bastante extensa, ya estás advertido).

Así que respira hondo, prepara tu bolígrafo o teclado, y acompáñame en este viaje de descubrimiento y creación. ¡Estás a punto de convertirte en un experto en ensayos!

Los 10 pasos para aprender a hacer un ensayo desde cero

Desde la elección de un tema hasta la revisión final de tu trabajo, cada uno de estos pasos ha sido cuidadosamente diseñado para hacer de tu experiencia de escritura algo gratificante y enriquecedor.

Paso 1 para elaborar un ensayo: Seleccionar el tema

Comenzar a escribir un ensayo es como embarcarse en una aventura: lo primero es decidir a dónde quieres ir. En el caso de un ensayo, eso significa elegir el tema.

Esta elección es crucial porque define el rumbo de todo tu trabajo. Un buen tema no solo debe interesarte a ti personalmente, sino que también debe ser lo suficientemente amplio para investigar y discutir, pero al mismo tiempo lo bastante específico para que puedas profundizar en él.

Aquí te ayudaré a entender cómo escoger un tema que no solo despierte tu curiosidad, sino que también mantenga enganchados a tus lectores. ¿Listo para encontrar ese tema perfecto? ¡Vamos allá!

Dato importante antes de continuar

Si ya has seleccionado un tema o ya te han asignado uno para trabajar, puedes omitir este primer paso y continuar con el paso 2.

A) Buscar temas que te inspiren

El primer subpaso en la elección de tu tema es buscar aquellos que realmente te inspiren. ¿Pero qué significa esto?

Significa mirar a tu alrededor, en tu vida diaria, tus intereses, pasiones, o incluso en las asignaturas que más disfrutas. Un tema que te inspire es aquel que despierta tu curiosidad natural, sobre el cual te encuentras preguntando, investigando o discutiendo con amigos sin siquiera darte cuenta.

Podría ser algo relacionado con un hobby, un problema actual en las noticias que te haya llamado la atención, o un área de estudio que siempre has querido explorar más a fondo.

¿Por qué es importante buscar un tema que te inspire?
  • Despierta tu Interés Personal: Un tema que te inspira mantiene tu interés y curiosidad a lo largo de todo el proceso de escritura. Esto es esencial para mantener la motivación, especialmente cuando enfrentas desafíos o bloqueos creativos.
  • Facilita la Investigación: Cuando un tema te apasiona, la investigación se convierte en una actividad gratificante en lugar de una tarea pesada. Estás más dispuesto a profundizar, explorar diferentes ángulos y descubrir información valiosa.
  • Mejora la Calidad del Ensayo: Tu entusiasmo por el tema se transmite en tu escritura. Esto hace que tu ensayo sea más atractivo, persuasivo y memorable para tus lectores.
  • Fomenta la Originalidad: Al elegir un tema que te inspira, es más probable que aportes una perspectiva única o un enfoque fresco, lo que añade originalidad a tu ensayo.
  • Conexión Emocional: Un tema que te apasiona te permite conectar emocionalmente con el contenido, lo que puede dar lugar a una escritura más auténtica y personal.
  • Facilidad en la Expresión: Al estar genuinamente interesado en el tema, encontrarás más fácil expresar tus ideas y argumentos de manera clara y convincente.
  • Promueve el Aprendizaje Continuo: Elegir un tema que te inspire te lleva a un proceso de aprendizaje más enriquecedor, ya que estarás constantemente descubriendo y asimilando nueva información.
¿Cómo hacer esta búsqueda de temas?

Estos son los cuatro enfoques más comunes para buscar temas que te inspiren:

1. Temas por aficiones

Los temas por aficiones se derivan de tus intereses personales y pasatiempos. Estos temas suelen ser apasionantes de investigar y escribir, ya que te permiten combinar tu amor por un tema con la escritura académica.

¿Cómo hacerlo? Para lograr encontrar estos temas debes crear una lista de tus pasatiempos y actividades de tiempo libre favoritas. ¿Qué te apasiona hacer cuando no estás estudiando o trabajando? Luego, considera cómo esos intereses pueden relacionarse con áreas académicas o preguntas más amplias que puedas explorar en tu ensayo.

Ejemplo: Si eres un apasionado de la jardinería, podrías investigar y escribir sobre el impacto de la jardinería en el bienestar emocional y la salud mental, combinando así tu amor por las plantas con un tema de relevancia científica.

2. Temas por experiencias personales

Los temas por experiencias personales se basan en tus vivencias y eventos significativos en tu vida. Estos temas te permiten compartir tu propia perspectiva y reflexiones en tu ensayo.

¿Cómo hacerlo? Piensa en momentos o experiencias de tu vida que hayan tenido un impacto significativo en ti. Pregúntate si hay lecciones aprendidas, desafíos superados o cambios de perspectiva que puedas explorar en tu ensayo.

Ejemplo: Si has tenido una experiencia de voluntariado en el extranjero, podrías escribir sobre cómo esa experiencia cambió tu visión del mundo y cómo influyó en tu desarrollo personal.

3. Temas por problemas que te afectan

Los temas por problemas que te afecten se basan en cuestiones o desafíos que son relevantes para tu vida o comunidad. Estos temas te permiten abordar asuntos que realmente importan.

¿Cómo hacerlo? Identifica los problemas o desafíos que te preocupan en tu vida cotidiana o en tu entorno. Considera cómo podrías investigar y analizar estos problemas desde una perspectiva más amplia en tu ensayo.

Ejemplo: Si estás preocupado por la contaminación del aire en tu ciudad, podrías investigar las causas y consecuencias de la contaminación del aire y proponer soluciones en tu ensayo.

4. Temas de los que quieres aprender

Los temas de los que quieres aprender se centran en áreas de conocimiento que te intriguen, pero de las cuales tienes conocimientos limitados. Estos temas te brindan la oportunidad de explorar nuevos horizontes y adquirir conocimientos.

¿Cómo hacerlo? Piensa en áreas o temas que siempre te hayan llamado la atención pero que aún no hayas explorado en profundidad. Estos pueden ser temas científicos, culturales o históricos. Luego, considera cómo podrías investigar y aprender más sobre estos temas en tu ensayo.

Ejemplo: Si siempre te ha fascinado la historia de la civilización egipcia antigua pero no tienes un conocimiento profundo al respecto, podrías investigar y escribir un ensayo histórico sobre un aspecto específico de la cultura egipcia que te interese.


Al usar estos enfoques, estoy seguro de que encontrarás varios temas que te motiven y conecten con tu ensayo de manera significativa. Es importante que no descartes ninguno de ellos. Por más absurdo que sea el tema, debes tomarlo en cuenta para lo siguiente.

B) Crear una lista con todos los temas

Antes de tomar una decisión final sobre el tema de tu ensayo, es fundamental crear una lista con todos los temas que hayas considerado.

Este paso te permitirá explorar una variedad de opciones, evaluar su viabilidad y tomar una decisión informada sobre cuál es el tema más adecuado para tu ensayo. A través de esta lista, podrás visualizar de manera clara todas las posibilidades y asegurarte de que tu elección final sea la mejor para tus objetivos de escritura.

¿Por qué es importante crear esta lista de temas?
  • Exploración Amplia: Al listar todos los temas posibles, amplías tu campo de visión y consideras una variedad de opciones. Esto te ayuda a explorar diferentes direcciones y enfoques que quizás no habrías considerado de otra manera.
  • Evaluación Comparativa: Tener una lista de temas te permite comparar y contrastar sus méritos. Puedes analizar cada tema en función de su relevancia, interés personal, recursos de investigación disponibles y viabilidad general.
  • Evitar Decisiones Precipitadas: Crear una lista te impide tomar decisiones apresuradas sobre el tema. La selección del tema es un paso crucial, y tomar tiempo para considerar todas las opciones te ayuda a evitar arrepentimientos más adelante.
  • Claridad en la Elección: Al visualizar todos los temas de manera organizada, puedes ganar claridad sobre cuál se alinea mejor con tus objetivos de escritura y el mensaje que deseas transmitir.
  • Alineación con Objetivos: La lista te permite alinear el tema de tu ensayo con los objetivos del proyecto, ya sea informar, persuadir, entretener o explorar un problema en particular. Esto asegura que tu elección esté en sintonía con lo que deseas lograr.
  • Enfoque y Eficiencia: Una lista bien elaborada te ayuda a enfocarte en los temas más prometedores y elimina opciones menos adecuadas. Esto te ahorra tiempo y esfuerzo en la investigación y la escritura posterior.
  • Seguridad en la Elección Final: Al considerar todas las opciones, te sentirás más seguro al tomar la decisión final sobre el tema de tu ensayo. Sabrás que has explorado a fondo tus alternativas y que tu elección está respaldada por una toma de decisiones informada.
¿Cómo hacer esta lista de temas para tu ensayo?
  1. Revisa tus Inspiraciones: Comienza revisando las ideas que surgieron de buscar temas que te inspiran. Esto incluye tus aficiones, experiencias personales, problemas que te afectan y áreas en las que deseas aprender más.
  2. Anótalo Todo: No te límites ni censures en esta etapa. Anota cada idea de tema que te venga a la mente, incluso si no estás seguro de su viabilidad. A veces, las mejores ideas surgen de las más inesperadas.
  3. Investiga un Poco: Haz una breve investigación sobre cada tema para ver qué información está disponible. Esto te ayudará a evaluar si hay suficiente material para apoyar tu ensayo.
  4. Mide tu Interés y Conocimiento: Evalúa tu interés personal y tu conocimiento previo en cada tema. Esto te ayudará a decidir si un tema será agradable y manejable para ti.
  5. Prioriza Según Relevancia y Factibilidad: Ordena tus temas potenciales en función de su relevancia para tu objetivo de escritura y la factibilidad de desarrollarlos en un ensayo completo.
  6. Solicita Opiniones Externas: A veces, discutir tus ideas con amigos, familiares o profesores puede darte nuevas perspectivas o ayudarte a ver qué temas resuenan más con los demás.

C) Evaluar todos los temas para encontrar el mejor

Una vez que tienes tu lista de temas potenciales, el siguiente paso es evaluarlos cuidadosamente para determinar cuál es el más adecuado para tu ensayo.

Este proceso de evaluación es como un detective analizando pistas: necesitas mirar cada tema con atención, sopesando sus pros y contras. Aquí, la calidad es más importante que la cantidad.

Al evaluar cada opción, considera aspectos como tu nivel de interés, la disponibilidad de información y recursos, y la relevancia del tema en el contexto deseado.

¿Por qué es importante evaluar los temas?
  1. Asegura la Relevancia: Evaluar cada tema te ayuda a asegurarte de que el tema elegido es relevante tanto para ti como para tu audiencia.
  2. Valida la Factibilidad: Al evaluar, puedes determinar si hay suficiente información y recursos disponibles para desarrollar el tema de manera exhaustiva.
  3. Fomenta la Claridad y Enfoque: Esta evaluación te permite enfocarte en un tema que puedas desarrollar claramente, evitando divagar o abarcar demasiado.
  4. Personalización del Ensayo: Te da la oportunidad de elegir un tema que no solo sea interesante, sino que también resuene con tus experiencias y conocimientos personales, lo que añade un toque único a tu ensayo.
  5. Evita Repeticiones y Lugares Comunes: Evaluar los temas te permite identificar y descartar aquellos que son demasiado comunes o sobreexplotados, buscando ángulos originales o enfoques frescos.
  6. Alineación con Objetivos Específicos: Te asegura de que el tema se alinee con tus objetivos de escritura, ya sea informar, argumentar, persuadir o explorar.
  7. Mejora la Calidad del Contenido: Un tema bien evaluado conduce a un ensayo más sólido, con argumentos y análisis más profundos, mejorando la calidad general de tu trabajo.
¿Cómo hacer esta evaluación?

Para cada tema en tu lista, realiza las siguientes preguntas. Si un tema no cumple con alguno de los criterios, considéralo como una señal para descartarlo:

  1. ¿El tema es relevante actualmente?
    • Si el tema no es actual o relevante para tu audiencia, descártalo.
  2. ¿Tengo interés personal y/o disponibilidad para aprender sobre este tema?
    • Si el tema no te genera entusiasmo o no tienes la intención de aprender sobre él, es mejor dejarlo de lado.
  3. ¿Hay suficientes fuentes y recursos disponibles?
    • Si enfrentas dificultades para encontrar fuentes fiables y relevantes, elimina ese tema de tu lista.
  4. ¿Puedo aportar una perspectiva única o un enfoque original?
    • Si el tema ya ha sido ampliamente explorado y no puedes ofrecer un nuevo ángulo, considera descartarlo.
  5. ¿Es el tema lo suficientemente específico para ser manejable, pero lo bastante amplio para un análisis en profundidad?
    • Un tema demasiado amplio o excesivamente específico puede ser impracticable. Descarta aquellos que no se ajusten a un equilibrio adecuado.
  6. ¿Puedo formular argumentos o puntos de discusión claros para este tema?
    • Si no puedes pensar en argumentos convincentes o en una estructura lógica para el ensayo, este no es el tema correcto.
  7. ¿Cumple con los objetivos de mi ensayo?
    • Si el tema no se alinea con lo que quieres lograr (informar, persuadir, etc.), deberías descartarlo.
  8. ¿Siento confianza y comodidad al abordar este tema?
    • Si sientes que el tema está fuera de tu zona de confort de una manera que no es productiva, es mejor optar por otro.

Esta guía te proporciona un método claro para evaluar cada tema potencial. Si un tema no cumple con alguno de estos criterios, será una indicación fuerte para considerar descartarlo y enfocarte en aquellos que tienen mayor potencial para un ensayo exitoso.

Si quieres utilizar otro método igual de efectivo, te invito a revisar: La eliminación temática: La mejor forma de elegir un tema de investigación

Paso 2 para escribir el ensayo: Delimitar el tema

Una vez que has seleccionado tu tema, es hora de delimitarlo. Este paso es fundamental para asegurar que tu ensayo sea enfocado, coherente y manejable.

Delimitar el tema significa afinar tu enfoque, especificar los límites de lo que tratarás y decidir qué aspectos del tema abordarás. La idea aquí es transformar un tema general en algo más concreto y detallado. Esto te ayudará a mantener tu ensayo centrado y evitar divagaciones.

En este paso, aprenderás a identificar los puntos clave de tu tema y a restringir el alcance de tu análisis, lo que resultará en un ensayo más organizado y efectivo. Vamos a sumergirnos en cómo puedes delimitar con precisión tu tema para lograr un ensayo claro y bien estructurado.

A) Identificar las diferentes delimitaciones que existen

La delimitación de un tema se puede dividir en 4 grandes categorías. Estas son:

1. Delimitación por aspectos del tema

Esta delimitación implica enfocarse en aspectos o subtemas específicos dentro de un tema más amplio. Por ejemplo, en lugar de escribir sobre «Salud», podrías delimitar tu enfoque a «La salud mental». Incluso lo podrías delimitar más a «Los efectos del sueño en la salud mental».

¿Cómo delimitar un tema por sus aspectos?
  1. Analiza el Tema General: Desglosa tu tema en diferentes subtemas o aspectos. ¿Cuáles son las características o componentes principales?
  2. Identifica lo que te Intriga: Dentro de esos subtemas, ¿hay alguno que te parezca particularmente interesante o poco explorado?
  3. Considera la Relevancia: Elige un aspecto que sea relevante para tu propósito y para tu audiencia.
  4. Evalúa la Disponibilidad de Información: Asegúrate de que hay suficientes recursos y estudios disponibles sobre el aspecto específico que quieres abordar.
2. Delimitación temporal o de tiempo

Esta delimitación implica enfocar tu análisis en un período específico. Puede ser una década, un siglo, una era, o incluso un año particular. Por ejemplo, en lugar de cubrir «La música», podrías enfocarte en «La música en el siglo XX». Incluso se podría delimitar aún más a «La música en los años 80’s».

¿Cómo delimitar un tema a través del tiempo?
  1. Selecciona un Período Relevante: Elige un marco temporal que sea significativo para tu tema. Por ejemplo, si estás escribiendo sobre tecnología, podrías centrarte en la era de la revolución digital.
  2. Investiga los Eventos Clave: Identifica los eventos, tendencias o cambios significativos que ocurrieron durante ese período y que son relevantes para tu tema. Si no existen o no son tan relevantes, tendrás que buscar otra época.
  3. Evalúa la Disponibilidad de Información: Asegúrate de que hay suficientes fuentes y estudios que cubran ese período específico. Si eliges un periodo muy pequeño y no encuentras información, tendrás que ampliar un poco tu selección.
  4. Mantén la Coherencia Temporal: Una vez que elijas un período, asegúrate de que toda tu investigación y análisis se mantengan dentro de esos límites temporales.
3. Delimitación por espacio geográfico.

Esta delimitación consiste en centrar tu análisis en una ubicación geográfica específica, ya sea un país, una región, una ciudad, o incluso si quieres irte al extremo, puedes elegir un lugar más concreto como un parque o edificio. Por ejemplo, en lugar de un ensayo sobre «El cambio climático global», podrías delimitarlo a «El cambio climático en la región amazónica». Y si lo quieres delimitar más, quedaría como «El cambio climático en Brasil».

¿Cómo delimitar un tema a través del espacio geográfico?
  1. Elige una Ubicación Relevante: Selecciona un lugar que tenga una conexión significativa con tu tema. Por ejemplo, si estás escribiendo sobre arquitectura, podrías centrarte en una ciudad conocida por su estilo arquitectónico.
  2. Investiga Características Específicas: Explora las peculiaridades y aspectos únicos de la ubicación elegida que sean relevantes para tu tema.
  3. Considere la Escala: La delimitación puede ser tan amplia como un continente o tan específica como un vecindario. Decide qué escala es más adecuada para tu análisis.
  4. Utiliza Fuentes Locales: Busca fuentes y estudios realizados en o sobre la ubicación específica para verificar si existe información y recursos para tu ensayo.
4. Delimitación por público

Esta delimitación implica centrar tu ensayo en una población particular, ya sea definida por edad, género, ocupación, afiliación cultural, etnia, o cualquier otro factor distintivo. Por ejemplo, en lugar de escribir sobre «Educación», podrías centrarte en «Educación en estudiantes». Y si la quieres delimitar aún más, podría quedar como «Educación en estudiantes de 8 a 12 años».

¿Cómo delimitar un tema a través del espacio geográfico?
  1. Elige un Grupo Específico: Define claramente el grupo sobre el que deseas escribir. Puede ser un grupo demográfico específico (como adolescentes, adultos mayores), una profesión (médicos, educadores), por sexo (hombres o mujeres), etc.
  2. Justifica la Selección de la Población: Debes darle sentido del por qué has elegido esta población de muestra. ¿Qué hace que este grupo sea particularmente interesante o relevante para tu tema? Por ejemplo, si estás explorando el uso de tecnología en la educación, podrías centrarte en cómo los estudiantes de secundaria utilizan los dispositivos móviles para el aprendizaje.
  3. Investiga las Características y Necesidades del Grupo: Comprende las características únicas de tu población de muestra. Esto incluye sus comportamientos, actitudes, desafíos y cómo estos factores influyen en el tema de tu ensayo.
  4. Utiliza la Población para Enmarcar tu Análisis: Deja que la elección de tu población de muestra guíe tu enfoque, permitiéndote profundizar en cómo el tema se manifiesta específicamente en este grupo.

B) Delimitar tu tema a través de estas opciones

Una vez que conoces las diferentes maneras de delimitar un tema, el siguiente paso es aplicar estas técnicas para definir el enfoque de tu ensayo. Lo maravilloso de este proceso es que tienes la libertad de elegir cómo delimitar tu tema.

Puedes optar por utilizar una sola de estas delimitaciones, como enfocarte únicamente en un aspecto específico del tema, o puedes combinar varias para crear un enfoque aún más preciso y detallado.

Por ejemplo, podrías delimitar tu ensayo no solo por un aspecto específico y un período de tiempo, sino también orientarlo hacia un público en particular.

La elección depende de lo que mejor se adapte a tu tema y a tus objetivos de escritura. Al combinar diferentes delimitaciones, puedes afinar tu enfoque para cubrir exactamente lo que deseas explorar, manteniendo tu ensayo conciso y relevante.

Delimitar tu tema no es una ciencia exacta; es un arte que te permite moldear tu ensayo para que refleje tus intereses y responda a las necesidades de tu audiencia.

¿Cómo hacer esta delimitación de forma correcta?

La delimitación efectiva de un tema es un paso clave para asegurar que tu ensayo sea enfocado y relevante. Aquí te guiaré en cómo hacerlo de manera correcta:

  1. Revisa Tu Tema Inicial: Mira nuevamente tu tema elegido y considera su amplitud. Identifica los aspectos que son demasiado generales y que necesitan un enfoque más específico.
  2. Elige una o Más Formas de Delimitación: Decide si delimitarás tu tema por aspectos específicos, tiempo, espacio/geografía, público o una combinación de estos. Por ejemplo, podrías enfocarte en un aspecto específico de un tema (como la sostenibilidad en la moda) durante un período de tiempo concreto (la última década).
  3. Formula Preguntas Específicas: Convierte tu tema delimitado en preguntas más específicas.
  4. Considera la Disponibilidad de Información: Con tu tema delimitado, asegúrate de que hay suficientes recursos y datos disponibles. Si no encuentras suficiente información, es posible que necesites ajustar tu delimitación a una más amplia.
  5. Evalúa la Relevancia y el Interés: Pregúntate si el tema delimitado sigue siendo relevante e interesante para ti y tu audiencia. Si pierde su atractivo al ser demasiado específico, puede que necesites ampliar un poco.
  6. Solicita Opiniones: Comparte tu tema delimitado con otros para obtener sus perspectivas. Pueden ofrecer comentarios valiosos sobre si el tema es demasiado estrecho, demasiado amplio o justo lo adecuado.
  7. Ajusta Según Sea Necesario: Basándote en tu investigación y los comentarios recibidos, realiza los ajustes necesarios. Puede ser necesario redefinir o cambiar ligeramente la delimitación para lograr el equilibrio correcto.

Al seguir estos pasos, podrás delimitar tu tema de manera efectiva, asegurando que tu ensayo sea enfocado, informativo y atractivo para tus lectores.

Paso 3 para realizar un ensayo: Crear la tesis

Ahora que has delimitado tu tema, es el momento de dar vida al corazón de tu ensayo con la tesis principal. Una tesis es una afirmación, pregunta o hipótesis central que guiará todo tu ensayo y la cual tendrás que responder al final.

Es como la promesa que le haces al lector sobre lo que va a encontrar en tu texto. Por lo tanto, esta tesis no es solo una idea general sobre el tema; es una declaración concreta y precisa que expone claramente tus ideas y pensamientos sobre ese tema en particular.

Y es fundamental porque actúa como una brújula para tu ensayo. Cada párrafo, cada argumento y cada ejemplo que presentes debe estar alineado con esta tesis, contribuyendo a desarrollarla y reforzarla.

Al articular una tesis clara y bien pensada, no solo estableces el enfoque de tu ensayo, sino que también ofreces a tus lectores una guía clara sobre lo que pueden esperar aprender o entender al leer tu trabajo.

A) Identificar el propósito de tu ensayo escrito

Si bien, la definición del ensayo nos dice que este texto sirve para expresar tus opiniones y puntos de vista, la verdad es que también sirve para lograr propósitos específicos, como la de convencer al lector, hacerlo reflexionar, criticar un tema, reinterpretar una idea existente, etc.

Descubre los propósitos más utilizados en un ensayo en nuestro artículo: ¿Para qué te sirve escribir un ensayo escrito?

¿Por qué es necesario identificar el propósito de tu ensayo?

El propósito de tu ensayo es la piedra angular que determina no solo lo que escribes, sino cómo lo escribes. Aquí te explicamos por qué definir claramente este propósito es tan importante:

  1. Guía la Dirección de tu Argumento: El propósito de tu ensayo define el curso de tu argumentación. Si tu objetivo es persuadir, te centrarás en presentar evidencia y razonamientos convincentes. Si es informar, priorizarás la claridad y la presentación de datos.
  2. Influye en el Estilo y Tono: El propósito influye en cómo presentas tu mensaje. Un ensayo con el propósito de criticar puede tener un tono más asertivo, mientras que uno destinado a reflexionar podría adoptar un enfoque más contemplativo.
  3. Alinea tus Argumentos con tus Objetivos: Al tener claro tu propósito, puedes alinear mejor tus argumentos y puntos de vista para cumplir con ese objetivo, asegurando que cada parte de tu ensayo contribuya de manera significativa a tus metas generales.
  4. Facilita la Conexión con la Audiencia: Conocer tu propósito te ayuda a adaptar tu mensaje a tu audiencia. Esto es esencial para mantener su interés y garantizar que tu mensaje sea entendido y apreciado.
  5. Mejora la Coherencia y la Claridad: Un propósito bien definido te ayuda a mantener la coherencia en tu ensayo. Evita que te desvíes en temas irrelevantes, manteniendo el enfoque y la claridad a lo largo de tu trabajo.
  6. Define la Estructura del Ensayo: El propósito influye en la estructura de tu ensayo. Por ejemplo, un ensayo argumentativo puede seguir una estructura diferente a la de un ensayo narrativo o descriptivo.
¿Cómo identificar el propósito de tu ensayo?

Identificar el propósito de tu ensayo es esencial para asegurar que tu escritura sea dirigida y efectiva. Aquí te muestro cómo puedes hacerlo de manera precisa:

  1. Reflexiona sobre tu Interés en el Tema:
    • Piensa en lo que te motivó a elegir este tema. ¿Quieres informar a otros sobre algo? ¿Convencerlos de un punto de vista? ¿Explorar una idea en profundidad? Tu interés inicial puede ser una pista clave sobre tu propósito. Si no sabes cual, recuerda que te deje arriba una guía sobre los propósitos más comunes.
  2. Considera las Necesidades de tu Audiencia:
    • Pregúntate qué podría buscar tu audiencia en tu ensayo. ¿Información, una nueva perspectiva, soluciones a un problema? Entender lo que tu audiencia espera o necesita puede ayudarte a definir tu propósito.
  3. Analiza Ejemplos de Ensayos Similares:
    • Lee otros ensayos sobre temas similares. Nota los propósitos con los que fueron escritos y cómo esto afectó su estructura y estilo. Esto puede darte ideas sobre cómo abordar tu propio ensayo.
  4. Evalúa la Relevancia y Actualidad del Tema:
    • Considera cómo tu tema se relaciona con cuestiones actuales o problemas persistentes. Esto puede orientarte hacia un propósito específico, como abogar por un cambio o aportar un nuevo análisis.
  5. Consulta con Otros:
    • Habla con compañeros, profesores o mentores sobre tu tema y tus ideas. A menudo, una conversación puede ayudarte a aclarar tus pensamientos y definir tu propósito.
  6. Considera el Impacto Deseado:
    • Piensa en el tipo de impacto o respuesta que deseas provocar en tus lectores. ¿Quieres que reflexionen, se sientan inspirados, o tomen acción? Esto puede guiarte hacia un propósito claro.
Ejemplo de propósitos establecidos para un ensayo

Para que se entienda bien esto de los propósitos vamos a desarrollar 2 ejemplos:

Ejemplo 1

Para el primero, imagina que mi tema está delimitado de la siguiente forma: «Las consecuencias de la desinformación en Internet en América Latina».

Puede que haya elegido este tema porque quiero que las personas comprendan el peligro que es la desinformación de Internet. El propósito que se alinea con esta intención sería la de «Hacer reflexionar a los lectores».

Aunque también puede que haya elegido este tema porque quiero proponer alguna solución para evitar que la gente se siga desinformando. En este otro caso hipotético, mi intención sería la de «Proponer una solución a una problemática».

Al final, la decisión que elija dependerá solo de mí y de lo que quiera lograr con este ensayo. No existe intención equivocada, siempre y cuando el ensayo lo pueda guiar por ese camino. Y es que sí, aunque el ensayo hable del mismo tema, estas intenciones hacen que el texto tenga diferentes formas de abordarse.

En el caso de hacer reflexionar, me enfocaría más en hablar de los problemas que la gente puede tener con la desinformación, mientras que en el de proponer una solución, explicaría porque sigue existiendo la desinformación y probablemente incluiría algunas de las soluciones que se han puesto en marcha y que no han funcionado.

Ejemplo 2

Ahora, para el segundo ejemplo, imagina que estoy escribiendo este ensayo porque algún profesor me lo dejó de tarea. Mi tema es el mismo, «las consecuencias de la desinformación en América Latina».

Y aunque puedo usar alguno de los propósitos anteriores, probablemente no sea lo que mi profesor quiera en un trabajo. Y es que normalmente, los profesores dejan este tipo de tareas para ver la capacidad de los alumnos a la hora de investigar.

Por esta razón, el mejor propósito sería el de «reinterpretar ideas existentes», ya que así, yo tendría que investigar y conocer bien el tema, para que después, lo explique, de forma detallada, desde mi perspectiva.

En este caso hipotético, podría abordar las consecuencias de la desinformación de tal manera que lo pueda incluir en mi contexto educativo o en el contexto de mi ciudad. Sea cual sea la forma de abordarlo, sería algo que mi público objetivo (el profesor) si quiere leer.

Errores que debes evitar al identificar tu propósito
  1. Ser Demasiado Vago: Evita propósitos generales como «hablar sobre un tema». Sé específico en lo que quieres alcanzar. Ya sabemos que quieres hablar de ese tema, pero explica ¿por qué?
  2. Diversos propósitos: No incluyas más de un propósito, ya que tu tesis tiene que estar alineado con ese único objetivo. Y en caso donde 2 propósitos estén muy relacionados, elige uno principal y el otro abórdalo de manera muy secundaria.
  3. Ignorar a tu Audiencia: No elijas un propósito que no resuene con tus lectores. Debe ser relevante para ellos.
  4. Ser Irrealista: Asegúrate de que tu propósito sea alcanzable dentro del alcance de un ensayo. Por ejemplo, un propósito absurdo sería: Demostrar a la gente que soy un dragón de 3 cabezas.
  5. Confundir Tema con Propósito: El tema es de qué hablas; el propósito es por qué y cómo hablas de ese tema.

B) Formular la tesis con el propósito y el tema delimitado

Ahora que tienes tu tema delimitado y un propósito claro para tu ensayo, es el momento de fusionar estos elementos clave en la formulación de tu tesis.

Este paso es más que solo escribir una afirmación; es un proceso de integración y síntesis donde tu objetivo es unir de manera cohesiva el foco de tu tema con la intención detrás de tu escritura.

El objetivo aquí es desarrollar una declaración de tesis que no solo presente tu argumento principal, sino que también refleje cómo tu tema específico se relaciona con tu propósito.

Esta declaración debe servir como el vínculo definitivo que une todas las partes de tu ensayo, proporcionando una dirección clara y un sentido de unidad a tu trabajo.

¿Cómo formular una tesis de forma correcta?
  • Revisa tu Tema Delimitado y Propósito: Antes de comenzar, vuelve a mirar tu tema delimitado y el propósito de tu ensayo. Asegúrate de tener una comprensión clara de ambos. Por ejemplo:
    • Tema Delimitado: Impacto de las dietas en la salud cardiovascular.
    • Propósito: Hacer reflexionar a las personas sobre los beneficios saludables de hacer dieta.
  • Elabora una Pregunta Central: Convierte tu tema y propósito en una pregunta central. Esta pregunta debe reflejar lo que intentas explorar o argumentar en tu ensayo. Por ejemplo:
    • Pregunta Central: ¿Es beneficioso hacer dieta para la salud cardiovascular?
  • Responde a la Pregunta: Intenta responder a esta pregunta de manera directa y concisa. Esta respuesta preliminar es el germen de tu declaración de tesis. Por ejemplo:
    • Respuesta Preliminar: Hacer dieta contribuye significativamente a mejorar la salud cardiovascular.
  • Haz que Sea Debatible: Asegúrate de que tu tesis pueda ser discutida o debatida. Evita declaraciones que son meras generalidades o hechos indiscutibles. Por ejemplo:
    • Tesis Debatible: A pesar de las creencias populares, hacer dieta es más efectivo en mejorar la salud cardiovascular que los remedios caseros.
  • Incluye Tu Perspectiva: Incorpora tu punto de vista o enfoque en la tesis. Debe reflejar tus ideas o la interpretación del tema que das tu. Por ejemplo:
    • Tesis con Perspectiva: Yo pienso que la dieta, con su enfoque en grasas saludables y alimentos integrales, es más beneficiosa para la salud cardiovascular que hacer remedios caseros.
  • Mantén la Claridad y la Precisión: Tu tesis debe ser clara y precisa. Evita el uso de jerga innecesaria y asegúrate de que tu tesis sea comprensible incluso para alguien no familiarizado con el tema. Por ejemplo:
    • Tesis Clara y Precisa: Yo defiendo la idea de que la adopción de las dietas ricas en aceite de oliva, pescado y frutas reduce significativamente los riesgos de enfermedades del corazón y es mucho mejor que consumir aquellos remedios que te prometen mantener la salud de manera milagrosa.
  • Verifica la Relevancia: Asegúrate de que tu tesis esté directamente relacionada con tu tema delimitado y que responda efectivamente al propósito de tu ensayo. Por ejemplo:
    • Tesis Relevante: En el contexto de un aumento global de enfermedades cardiovasculares, yo defiendo la idea de que la adopción de las dietas ricas en aceite de oliva, pescado y frutas reduce significativamente los riesgos de enfermedades del corazón y es mucho mejor que consumir aquellos remedios que te prometen mantener la salud de manera milagrosa.
  • Pule la Tesis Final: Asegúrate que tu tesis se pueda definir en unas cuantas palabras. En caso de tenerla muy extensa, será necesario reducirlo. Por ejemplo:
    • Tesis Pulida: Con un constante aumento de enfermedades cardiovasculares en el mundo, creo que una dieta rica en aceite de oliva, pescado y frutas puede ayudar a evitar este problema de manera más efectiva que los remedios milagrosos.
  • Busca Retroalimentación: Comparte tu tesis con otras personas, como compañeros o profesores, para obtener sus opiniones. Sus comentarios pueden ayudarte a afinar tu tesis.
  • Prueba su Alcance: Considera si puedes desarrollar suficientes argumentos y proporcionar evidencia adecuada para respaldar tu tesis a lo largo del ensayo.
  • Revisa y Ajusta: No dudes en revisar y ajustar tu tesis a medida que avanzas en la redacción de tu ensayo. A veces, la investigación y la escritura pueden llevarte a modificar tu tesis para reflejar mejor tus hallazgos y perspectivas.

Al final de este paso, ya tendrás lista tu tesis bien definida y correctamente estructurada. Ahora resultará mucho más fácil la investigación.

Paso 4 para crear un ensayo: Hacer la investigación

Después de haber formulado tu tesis, el siguiente paso en la creación de tu ensayo es realizar una investigación exhaustiva. Este paso es crucial, ya que proporciona la base sobre la cual construirás tus argumentos y darás soporte a tu tesis.

La investigación no se trata solo de recopilar datos; es un proceso de exploración y comprensión profunda del tema que has elegido. El objetivo de la investigación es sumergirte en tu tema, identificar y analizar diversas fuentes de información, y recolectar evidencias y puntos de vista que enriquecerán tu ensayo.

Desde libros y artículos académicos hasta entrevistas y fuentes en línea, la investigación te permite obtener una perspectiva amplia y variada. Este paso te ayudará a comprender mejor el tema, a identificar diferentes enfoques y argumentos, y a descubrir información que tal vez no habías considerado anteriormente.

En esta sección, te guiaré a través del proceso de investigación, mostrándote cómo recolectar y organizar la información de manera que fortalezca tu ensayo y lo haga más convincente y creíble. Prepara tus herramientas de investigación, ya que estamos a punto de embarcarnos en una aventura de descubrimiento y aprendizaje.

A) Elaborar preguntas específicas para guiar la investigación

Elaborar preguntas específicas para guiar la investigación es un paso esencial en el proceso de recopilación de información para tu ensayo.

Este método se basa en definir interrogantes concretos que orientarán tu búsqueda de datos y conocimientos relacionados con tu tema y tesis. Piensa en estas preguntas como una brújula que dirige tu exploración a través del vasto mar de información disponible.

¿Por qué es importante formular estas preguntas antes de investigar?

En primer lugar, estas preguntas te ayudan a enfocar tu investigación, evitando que te pierdas en información irrelevante o abrumadora. Al tener preguntas claras en mente, puedes buscar fuentes que respondan específicamente a estas cuestiones.

Además, estas preguntas te permiten profundizar en tu tema, desentrañando aspectos más complejos y detallados que podrían no ser evidentes a primera vista.

Por ejemplo, si tu ensayo es sobre los efectos del cambio climático en los ecosistemas marinos, algunas preguntas guía podrían ser: “¿Cómo ha afectado el cambio climático a la biodiversidad marina en la última década?” o “¿Qué estrategias se han demostrado efectivas para mitigar los impactos del cambio climático en los arrecifes de coral?”.

Estas preguntas específicas te llevarán a buscar estudios, informes científicos y expertos en la materia que puedan proporcionar las respuestas y evidencias necesarias para apoyar tu tesis.

¿Cómo formular las preguntas?

Formular preguntas específicas que guíen tu investigación es un paso crucial para enfocar tus esfuerzos de búsqueda de información. Además, cada pregunta formulada puedes utilizarla más tarde como un argumento válido.

  1. Analiza tu Tesis y Tema Delimitado: Revisa nuevamente tu declaración de tesis y el tema que has delimitado. Identifica los conceptos clave, argumentos o áreas de interés que necesitas explorar más a fondo.
  2. Identifica los Aspectos Principales a Investigar: A partir de tu tesis y tema, determina qué aspectos necesitas investigar. Puede ser el contexto histórico, las tendencias actuales, diferentes puntos de vista, etc. Por ejemplo:
    • Componentes nutricionales de una dieta balanceada.
    • Relación entre las dietas y la salud cardiovascular.
    • Comparación con otros métodos para cuidar la salud cardiovascular.
  3. Convierte Estos Aspectos en Preguntas: Forma preguntas a partir de los aspectos identificados. Recuerda que puedes utilizar «qué», «cuál», «quién», «cómo», «dónde» y «para qué». Por ejemplo:
    • ¿Cuáles son los componentes clave de una dieta balanceada que la hacen beneficiosa para la salud cardiovascular?
    • ¿Cómo afectan las dietas a los indicadores clave de salud cardiovascular en adultos?
    • ¿En qué se diferencia una dieta de otros métodos populares en términos de efectos sobre la salud cardiovascular?
  4. Asegúrate de que las Preguntas Sean Abiertas: Formula preguntas que requieran más que un simple sí o no como respuesta. Las preguntas abiertas fomentan la exploración y el análisis en profundidad. Por ejemplo:
    • Mala pregunta: ¿Las dietas ayudan a prevenir las enfermedades cardíacas?
    • Buena pregunta: ¿De qué manera pueden los patrones alimentarios de las dietas influir en la prevención de enfermedades cardíacas?”
  5. Relaciona las Preguntas con tu Propósito: Crea preguntas que estén alineadas con el propósito de tu ensayo. Si tu propósito es persuadir, tus preguntas podrían centrarse en encontrar evidencia que respalde tu argumento. Por ejemplo:
    • ¿Qué evidencias científicas respaldan la eficacia de las dietas balanceadas en la mejora de la salud cardiovascular?
  6. Prioriza las Preguntas: Ordena tus preguntas por importancia o relevancia para tu ensayo. Esto te ayudará a enfocar tu investigación en los aspectos más cruciales primero. Por ejemplo:
    • Tu primera pregunta debería ser la de ¿Qué es una dieta? y la segunda ¿Cuáles son los componentes de una dieta? ya que si no conoces el significado, probablemente no entenderás los componentes.
  7. Incluye Diversas Perspectivas: Asegúrate de que tus preguntas abarquen diferentes ángulos y perspectivas sobre el tema. Esto enriquecerá tu ensayo y te dará una visión más completa. Por ejemplo, puedes agregar la pregunta:
    • ¿Cómo perciben los nutricionistas y cardiólogos los beneficios de una dieta balanceada en comparación con otros métodos?
  8. Revisa y Ajusta las Preguntas Durante la Investigación: Sé flexible y dispuesto a modificar tus preguntas a medida que descubres nueva información. A veces, la investigación puede llevarte en direcciones inesperadas que requieren ajustar tus preguntas iniciales.

B) Identificar las fuentes de la investigación

Una vez que has formulado preguntas específicas para guiar tu investigación, ahora debes identificar las fuentes de información que responderán a estas preguntas.

Pero ¿qué es exactamente una fuente de investigación? En términos simples, una fuente de investigación es cualquier material que proporciona información o evidencia que puedes usar para apoyar tus argumentos, responder a tus preguntas, o profundizar en tu entendimiento del tema.

El objetivo de identificar fuentes de investigación es encontrar materiales confiables y relevantes que aporten valor a tu ensayo. Estas fuentes pueden variar ampliamente e incluyen libros, artículos de revistas académicas, informes de investigación, entrevistas, encuestas, bases de datos en línea, y mucho más. Cada tipo de fuente tiene sus propias ventajas y puede aportar diferentes perspectivas o tipos de información a tu trabajo.

¿Por qué es importante identificar las fuentes antes de iniciar la investigación?

Identificar las fuentes adecuadas es necesario porque el contenido y la calidad de tu ensayo dependen en gran medida de la calidad de la información que utilices. Fuentes bien elegidas y confiables fortalecen tus argumentos y hacen que tu ensayo sea más persuasivo y creíble.

¿Cómo identificar y validar las fuentes que se utilizarán?

La identificación de fuentes relevantes y confiables es un paso fundamental en la investigación. A continuación, te guío en cómo hacerlo de manera eficaz:

1. Determina el tipo de fuente que necesitas
  • Reflexiona Sobre Tus Necesidades: Basándote en tus preguntas de investigación, considera qué tipo de información necesitas. ¿Datos estadísticos, análisis teóricos, estudios de caso, testimonios personales?
  • Elige Fuentes Apropiadas: Dependiendo de tus necesidades y de tus preguntas, podrás determinar si requieres fuentes primarias (datos originales, documentos históricos), secundarias (análisis, interpretaciones de datos primarios) o terciarias (resúmenes o compilaciones, como enciclopedias).
2. Busca las bases de datos donde encontrarás esas fuentes
  1. Bibliotecas: Tanto las bibliotecas físicas como las digitales son tesoros de información. Utiliza sus catálogos para buscar libros, revistas académicas y otros materiales que puedan ser útiles. No dudes en pedir ayuda a los bibliotecarios, quienes pueden guiarte hacia recursos relevantes.
  2. Bases de Datos Académicas: Estas son cruciales para encontrar artículos científicos y académicos. Sitios como JSTOR, PubMed y Google Scholar ofrecen una amplia gama de publicaciones revisadas por expertos. Estas bases de datos te permiten buscar por tema, autor o palabras clave.
  3. Internet: Aunque es una fuente amplia y accesible, requiere un ojo crítico. Busca en sitios web confiables y reconocidos. Las páginas de universidades, instituciones gubernamentales o reconocidas organizaciones no lucrativas suelen ser fuentes fiables.
  4. Entrevistas y Encuestas: Para información de primera mano o puntos de vista únicos, considera realizar entrevistas o encuestas. Pueden ser especialmente útiles para obtener perspectivas actuales o datos que no están disponibles en otras fuentes.
3. Verifica la credibilidad de esas fuentes
  1. Autoridad del Autor: Investiga a los autores de tus fuentes. ¿Son expertos reconocidos en el campo? ¿Tienen credenciales académicas o experiencia profesional relevante? Un autor con una sólida reputación en el área de estudio aumenta la credibilidad de la fuente.
  2. Revisión por Pares: Las publicaciones revisadas por pares son evaluadas por expertos en el campo antes de su publicación, lo que generalmente garantiza un alto nivel de credibilidad. Busca esta información en la descripción de la fuente o en la base de datos donde la encontraste.
  3. Editorial o Fuente de Publicación: Considera dónde se publicó la información. Los libros, artículos de revistas académicas y publicaciones de universidades o instituciones de investigación son los más fiables.
  4. Referencias y Citas: Una fuente creíble generalmente cita sus propias fuentes de información, lo que permite verificar los datos y afirmaciones presentados. Además, te permite obtener otras posibles fuentes de información, con buena credibilidad, que puedes aprovechar y utilizar para tu investigación.
  5. Cuidado con las Fuentes en Línea: Sé especialmente crítico con la información de Internet. Verifica la autoridad y la reputación de los sitios web. No es lo mismo un foro en donde cada usuario da su opinión, que una web institucional. Si un sitio web explica algo, no lo tomes por hecho, verifica diferentes sitios para ver si las respuestas son similares.
4. Organiza todas las fuentes que sean de utilidad
  1. Crear una Bibliografía Preliminar: Haz una lista de todas tus fuentes, incluyendo detalles como el título, el autor, la fecha de publicación y la editorial. Esta será la base para tu bibliografía final y te ayudará a realizar citas y referencias correctamente.
  2. Uso de Herramientas de Gestión de Referencias: Considera el uso de herramientas digitales como Zotero, Mendeley o EndNote. Estos programas te permiten almacenar, organizar y citar tus fuentes de manera eficiente. También te ayudan a mantener un registro de tus lecturas y notas.
  3. Clasificación por Temas o Argumentos: Agrupa tus fuentes según los diferentes aspectos o argumentos que planeas abordar en tu ensayo. Esto te facilitará acceder a la información relevante cuando estés escribiendo cada sección.
    • Por ejemplo: si en el ensayo del desempleo quiero abordar las consecuencias económicas y las sociales, podré agrupar las fuentes en cada una de estas categorías, según corresponda.
  4. Resúmenes y Anotaciones: Para cada fuente, considera escribir un breve resumen o anotaciones sobre su contenido principal y cómo se relaciona con tu tesis. Esto te será útil para recordar rápidamente qué información contiene cada fuente.
  5. Priorización de Fuentes: Determina cuáles son las fuentes más cruciales para tu argumento y colócalas de manera destacada en tu organización. Esto asegura que las uses de manera efectiva en tu ensayo.
  6. Mantén un Registro Actualizado: A medida que continúes investigando, añade nuevas fuentes a tu sistema de organización.
  7. Flexibilidad: Sé flexible con tu organización. Puede que necesites reajustarla a medida que avanzas en la escritura de tu ensayo.

C) Recopilar la información de cada una de las fuentes

Una vez que has identificado las fuentes adecuadas para tu investigación, tienes que recopilar la información pertinente de cada una de ellas. Este proceso es crucial, ya que la información que recolectes formará la base de evidencia sobre la cual construirás tu ensayo.

Pero ¿qué entendemos por ‘evidencia’ en el contexto de un ensayo escrito? La evidencia se refiere a los datos, ejemplos, hechos, o testimonios que apoyan tus argumentos o puntos de vista. Es el material concreto que utilizas para respaldar tu tesis y para convencer a tus lectores de la validez de tus afirmaciones.

El objetivo de recopilar información es reunir una gama de evidencias que sean relevantes, confiables y que aporten diferentes perspectivas a tu tema. Esto implica leer cuidadosamente tus fuentes, destacar los puntos clave, tomar notas detalladas y, sobre todo, seleccionar aquella información que se alinea directamente con tu tesis y preguntas de investigación.

Recopilar información de manera efectiva requiere un enfoque organizado y metódico. Esto no solo te ayuda a entender mejor tu tema, sino que también te asegura de que todos tus argumentos estén respaldados por evidencias sólidas y bien fundamentadas.

¿Por qué es importante encontrar las evidencias antes de escribir un ensayo?
  • Fundamentar tus Argumentos: Las evidencias proporcionan el soporte necesario para tus afirmaciones. Sin ellas, tus argumentos podrían parecer meras opiniones o especulaciones.
  • Aumentar la Credibilidad: Utilizar evidencias confiables y relevantes aumenta la credibilidad de tu ensayo. Los lectores son más propensos a confiar en tu trabajo cuando ven que está respaldado por datos y fuentes fiables.
  • Evitar Sesgos y Generalizaciones: Las evidencias te ayudan a evitar sesgos y generalizaciones al proporcionar hechos concretos y análisis detallados.
  • Crear un Ensayo Persuasivo: Las evidencias son esenciales para persuadir a tu audiencia. Ellas demuestran la validez de tus puntos de vista y ayudan a convencer a los lectores de tus argumentos.
  • Facilitar la Organización del Ensayo: Tener evidencias listas antes de escribir te ayuda a organizar tus ideas y estructurar tu ensayo de manera lógica y coherente.
  • Identificar Lagunas en tu Investigación: Al buscar evidencias, puedes descubrir áreas en las que necesitas más información, lo que te permite realizar investigaciones adicionales antes de comenzar a escribir.
  • Desarrollar un Análisis Profundo: Las evidencias te permiten profundizar en tu análisis, explorando diferentes aspectos y dimensiones de tu tema.
  • Responder a Posibles Contraargumentos: Preparar evidencias con antelación te equipa para abordar y refutar posibles contraargumentos, fortaleciendo así la posición de tu ensayo.
  • Enriquecer el Contenido del Ensayo: Las evidencias, especialmente las que incluyen ejemplos, estudios de caso o citas, enriquecen tu ensayo, haciéndolo más interesante e informativo para tus lectores.
  • Fomentar el Pensamiento Crítico: La búsqueda y selección de evidencias fomenta el pensamiento crítico, ya que debes evaluar la relevancia y fiabilidad de cada fuente.
¿Cómo identificar las evidencias que utilizarás en tu ensayo?
  • Revisa tus Preguntas de Investigación: Vuelve a las preguntas específicas que formulaste para guiar tu investigación. Cada evidencia que selecciones debe servir para responder a estas preguntas. Ya sea de forma parcial o completa.
  • Revisa Tus Fuentes Identificadas: Busca en los libros, artículos, informes y otros materiales que hayas identificado y organizado.
  • Escanea la información de tus fuentes: No es necesario leer todo en busca de tus respuestas. Puedes escanear y hacer una lectura rápida del índice, resumen, subtítulos, los primeros y últimos párrafos de cada sección para averiguar si ahí encontrarás la respuesta que buscas.
  • Sé abierto a nuevas respuestas: Mientras lees, ten en cuenta que puedes encontrar datos, ejemplos o citas que se alineen directamente con tu tesis pero que no tienen una pregunta formulada. Tómalo en cuenta y si es necesario crea una pregunta específica para esa respuesta.
  • Evalúa la Relevancia y Credibilidad de las Evidencias: Asegúrate de que cada pieza de evidencia esté directamente relacionada con tu tesis y contribuya a tus argumentos. También verifica la fiabilidad de la fuente de la evidencia. Si encontraste una respuesta en un sitio web y en un libro, te recomiendo que uses la que proviene del libro.
  • Organiza las Evidencias por Preguntas: Clasifica las evidencias según la pregunta específica que respaldan o contestan. Y ordena las evidencias de manera que tengan cierta jerarquía de forma coherente y lógica.
    • Recuerda que si hablas de los beneficios de las dietas, la primera pregunta a responder será ¿Qué es una dieta? Esa evidencia es más importante a nivel lógico.
  • Utiliza Diferentes Tipos de Evidencias: Si tu pregunta puede incluir y combinar diferentes estadísticas, citas, ejemplos, o datos, deberías hacerlo para darle mayor variedad a tus argumentos.
  • Toma de Notas Efectiva: Mientras lees, toma notas detalladas. Puedes usar tarjetas, un cuaderno, o un documento digital para organizar tus notas. Crea un sistema de notas que funcione para ti. Por ejemplo, puedes usar colores para diferenciar entre diferentes tipos de información (datos, argumentos, ejemplos, etc.).
  • Organización de la Información Recopilada: Organiza tus notas y evidencias de manera que sea fácil acceder a ellas cuando empieces a escribir. Puedes organizar la información por subtemas o capítulos de tu ensayo. Esto facilitará el proceso de escritura.

Paso 5 para hacer un buen ensayo: Adaptar el estilo personal

Al escribir un ensayo, no solo es importante qué dices, sino también cómo lo dices. Por lo tanto, antes de comenzar con la redacción del ensayo escrito, es importante identificar y definir tu estilo personal.

Pero, ¿qué entendemos por ‘estilo personal’ en el contexto de un ensayo? El estilo personal se refiere a la manera en que presentas tus ideas y argumentos, e incluye elementos como la voz, el tono, el lenguaje y el vocabulario. Es la huella distintiva que deja tu personalidad en la escritura, haciendo que tu trabajo destaque y resuene de manera especial con tus lectores.

El objetivo de este paso es encontrar un equilibrio entre tu voz natural y las expectativas de tu público objetivo, asegurando que tu mensaje no solo sea claro y convincente, sino también atractivo y adecuado para quienes lo leerán.

Aclaración importante

Es importante mencionar que es posible que no estés de acuerdo con la idea de ajustar tu estilo personal a las expectativas del público. Y es válido.

Y es que en realidad debes ser tú quien elija tu propio estilo. Sin embargo, es probable que te encuentres aquí porque necesitas escribir tu primer ensayo y no tengas ni idea de cómo expresar tu estilo personal.

Por esta razón, adoptaremos este enfoque diferente. Nos centraremos en modificar ciertos aspectos de tu estilo, con base en tu público objetivo, para que parezca verdaderamente tuyo.

Y es que la verdad, desarrollar tu propio estilo es un proceso que requiere mucha lectura y escritura. Es algo lento y bastante tardado. Y para el momento que ya lo hallas definido, ya habrán pasado varios meses.

A) Identificar el público al que te diriges

El público objetivo se refiere al grupo de personas a las que tu ensayo está destinado. Puede variar ampliamente dependiendo del tema y propósito de tu escrito.

Por ejemplo, podría ser un público académico que ya tiene una base sobre el tema que elegiste, lectores generales que conocen poco o nada del tema, una comunidad que busca una solución o incluso un profesor que quiere calificar tu trabajo.

Comprender quién conforma tu público objetivo es crucial porque guiará muchas decisiones sobre tu estilo de escritura, el tono, el nivel de detalle y el tipo de argumentos que utilizarás. Identificar a tu audiencia te ayuda a conectar más efectivamente con ella, asegurando que tu mensaje sea claro, relevante y convincente.

Al definir tu público objetivo, estarás mejor preparado para escribir un ensayo adaptado específicamente a las necesidades e intereses de quienes lo leerán.

¿Por qué es importante identificar el público antes de escribir el ensayo?
  1. Comunicación Efectiva: Conocer a tu audiencia te permite adaptar tu trabajo de manera que sea más fácilmente comprendido y apreciado por tus lectores. Esto incluye ajustar la complejidad del lenguaje, el uso de jerga técnica, y la profundidad del contenido según su nivel de conocimiento y experiencia.
  2. Enganche y Relevancia: Al entender quiénes son tus lectores, puedes hacer que tu ensayo sea más relevante y atractivo para ellos. Esto podría significar destacar ciertos puntos que sabes que resonarán con tu público o evitar temas que podrían no ser de su interés.
  3. Tono Apropiado: El público objetivo influye en el tono que debes usar en tu ensayo. Por ejemplo, un tono formal es a menudo preferido en contextos académicos, mientras que un tono más conversacional puede ser adecuado para un público general.
  4. Claridad en el Propósito: Al adaptar tu estilo según tu público, puedes asegurarte de que el propósito de tu ensayo esté alineado con las expectativas de tus lectores. Esto es fundamental para lograr tus objetivos, ya sea informar, persuadir, entretener o provocar una reflexión.
  5. Evitar Malentendidos: Una adaptación cuidadosa de tu estilo puede prevenir malentendidos o interpretaciones incorrectas de tu mensaje, especialmente en temas sensibles o complejos.
  6. Credibilidad y Autoridad: Un estilo que se adapta bien al público puede aumentar tu credibilidad y autoridad sobre el tema. Los lectores suelen confiar más en un autor que demuestra comprensión de sus necesidades y expectativas.
¿Cómo identificar el público al que te diriges?

Para identificar efectivamente a quién estás dirigiendo tu ensayo, considera estas preguntas esenciales:

  1. ¿Cuál es el contexto de la presentación de mi ensayo? Esta pregunta te ayuda a determinar las expectativas y normas del entorno en el que se presentará tu ensayo.
    • ¿Es para una asignación académica, una publicación específica, o una presentación pública?
    • Si es para una tarea, ¿qué expectativas ha establecido mi profesor o el programa educativo?
  2. ¿Quiénes son los lectores potenciales? Identificar quiénes son tus lectores te permite adaptar tu ensayo a su nivel de conocimiento y a sus intereses. Por ejemplo, escribir para un público especializado permite el uso de terminología técnica, mientras que para un público general requiere explicaciones más claras y accesibles.
    • ¿Mi ensayo está dirigido a un grupo de expertos en el tema, estudiantes como yo, o un público más general?
    • ¿Qué nivel de conocimiento pueden tener sobre el tema?
  3. ¿Cuáles son las características demográficas de mi audiencia? Las características demográficas, como la edad y la educación, influyen en cómo tu audiencia interpreta y se relaciona con tu ensayo. Por ejemplo, un ensayo dirigido a jóvenes podría incluir referencias a memes, mientras que uno para un público mayor podría requerir un enfoque diferente.
    • ¿Qué grupo de edad, nivel educativo o antecedentes culturales pueden tener mis lectores?
    • ¿Cómo pueden influir estas características en su comprensión o interés en el tema?
  4. ¿Qué intereses y necesidades puede tener mi audiencia? Comprender los intereses y necesidades de tu audiencia te permite enfocar tu ensayo en aspectos que captarán su atención y satisfarán sus expectativas. Esto aumenta la relevancia y el impacto de tu escrito.
    • ¿Qué aspectos del tema podrían ser más atractivos o relevantes para ellos?
    • ¿Buscan información, entretenimiento, educación o inspiración en mi ensayo?
  5. ¿Cómo impacta mi tema a esta audiencia? Reconocer cómo tu tema impacta a tu audiencia te permite abordar puntos que son emocional o intelectualmente significativos para ellos. Esto no solo hace que tu ensayo sea más atractivo, sino que también puede fortalecer la conexión con tus lectores.
    • ¿De qué manera el tema de mi ensayo se relaciona con las experiencias o preocupaciones de mi audiencia?
    • ¿Hay aspectos específicos del tema que puedan ser particularmente significativos para ellos?

Al responder a estas preguntas, tendrás una mejor comprensión de a quién te estás dirigiendo y cómo esto puede influir en la forma en que presentas tu ensayo. Esta comprensión es clave para asegurar que tu mensaje no solo sea entregado, sino también recibido de la manera que deseas.

B) Adaptar la voz que utilizarás en el ensayo

Hay tres voces principales que puedes utilizar en un ensayo: la voz de primera persona, la voz de segunda persona y la voz de tercera persona. Cada una de estas voces tiene sus propias características y aplicaciones específicas.

  • Primera persona: Se utiliza cuando el autor se refiere a sí mismo como el narrador principal. En esta voz, el escritor utiliza pronombres como «yo» y «nosotros» para expresar sus propias opiniones, experiencias y reflexiones. Esta voz es apropiada cuando deseas compartir tus puntos de vista personales, experiencias o investigaciones.
    • Por ejemplo, en un ensayo narrativo, la voz de primera persona es fundamental para transmitir tus vivencias personales.
  • Segunda persona: Se utiliza para dirigirse directamente al lector utilizando pronombres como «tú» y «usted». Esta voz crea una sensación de conexión e interacción con el lector y se usa comúnmente en textos instructivos o persuasivos.
    • Por ejemplo, en un ensayo argumentativo, la voz en segunda persona puede ser la mejor manera para persuadir al lector.
  • Tercera persona: Se caracteriza por utilizar pronombres como «él», «ella», «ellos» o «ellas» para referirse a los personajes o sujetos de la narración. Esta voz es objetiva y se utiliza en ensayos académicos y científicos. La tercera persona permite mantener una distancia emocional y una perspectiva imparcial, lo que es fundamental en la redacción académica para mantener la objetividad y la neutralidad.
    • Por ejemplo, un ensayo que dejó de tarea un profesor sobre un tema académico o científico es mejor abordarlo desde la tercera persona.

La adaptación de la voz en tu ensayo es una decisión importante que puede influir en cómo tus lectores perciben tu mensaje. Una voz bien elegida no solo hace que tu ensayo sea más atractivo, sino que también asegura que esté en armonía con las expectativas de tu audiencia y los objetivos de tu escritura.

¿Cómo adaptar la voz según el público al que te diriges?
  1. Analiza a Quién te Diriges: Reflexiona sobre las características de tu audiencia, incluyendo su edad, educación, intereses y nivel de conocimiento sobre el tema.
  2. Determina sus Expectativas: Considera el estilo y tono que tus lectores esperan en función del contexto (académico, profesional, informal).
  3. Elige la Persona Adecuada: Para un público académico utiliza la tercera persona para mantener un tono objetivo y formal. Para un público general considera la primera o segunda persona para crear una conexión más cercana y personal.
  4. Refleja el Propósito de tu Ensayo: Para persuadir o argumentar puede ser efectivo usar la primera persona para expresar tus opiniones o la segunda persona para involucrar directamente al lector. Para analizar o explicar la tercera persona suele ser más adecuada.
  5. Mantén la Coherencia: Una vez que elijas una voz, úsala de manera coherente a lo largo de todo el ensayo para mantener la fluidez y coherencia.
  6. Experimenta con Diferentes Voces: Prueba escribir párrafos en diferentes personas y evalúa cuál se siente más natural y efectiva para tu mensaje y audiencia.

C) Adaptar el tono que utilizarás en un ensayo

El tono se refiere a la actitud del autor hacia el tema y el público. Es la manera en que tu voz como escritor se percibe en términos de actitud, ya sea seria, informal, sarcástica, entusiasta, crítica, entre otras. El tono que elijas puede influir significativamente en cómo los lectores interpretan tus palabras y en cómo se conectan con tu mensaje.

Al adaptar el tono de tu ensayo, estás ajustando cómo quieres que tus lectores perciban tu enfoque hacia el tema. Esto incluye consideraciones sobre la formalidad, la emoción, la seriedad y el respeto con el que tratas el tema y te diriges a tu audiencia.

Por ejemplo, un ensayo académico sobre un tema de investigación podría requerir un tono formal y objetivo, mientras que un ensayo reflexivo sobre un tema de actualidad podría adoptar un tono más directo y persuasivo.

¿Cuáles son los tonos más utilizados?

El tono en un ensayo puede variar ampliamente dependiendo del tema, propósito y audiencia. Algunos de los tonos más utilizados en la escritura de ensayos incluyen:

1. Formal y serio
  • Características: Este tono es común en ensayos académicos y científicos. Se caracteriza por ser serio, objetivo y centrado en los hechos.
  • Uso: Ideal para ensayos que requieren análisis detallados o discusión de temas técnicos o científicos.
2. Informativo y explicativo
  • Características: Claro y directo, este tono se enfoca en educar o informar al lector sobre un tema específico.
  • Uso: Adecuado para ensayos que buscan explicar un concepto, proceso o evento.
3. Persuasivo y/o argumentativo
  • Características: Este tono busca convencer al lector sobre un punto de vista particular. A menudo apela a las emociones.
  • Uso: Utilizado en ensayos que tienen como objetivo cambiar la opinión del lector o influir en su pensamiento.
4. Reflexivo y personal
  • Características: Más subjetivo y personal, este tono permite al autor reflexionar sobre sus experiencias o pensamientos.
  • Uso: Ideal para ensayos narrativos o aquellos que exploran experiencias personales o creencias.
5. Crítico y analítico
  • Características: En este tono, el autor evalúa y analiza un argumento o una obra. Suele ser juicioso y puede ser tanto positivo como negativo.
  • Uso: Comúnmente usado en análisis literarios, críticas de arte o ensayos de evaluación.
6. Descriptivo
  • Características: Rico en detalles y descripciones, este tono ayuda a crear una imagen vívida en la mente del lector.
  • Uso: Adecuado para ensayos que requieren descripciones detalladas de personas, lugares, eventos o procesos.
7. Sarcástico e irónico
  • Características: A veces humorístico, este tono puede usarse para hacer un punto de manera indirecta, utilizando la ironía o el sarcasmo.
  • Uso: Puede ser efectivo en ensayos de opinión o en aquellos que buscan criticar o cuestionar un tema de manera ingeniosa.

Cada uno de estos tonos puede ser efectivo dependiendo del objetivo de tu ensayo y de tu audiencia. La clave es elegir el tono que mejor se alinee con tu mensaje y con la forma en que deseas que los lectores perciban y reaccionen a tu escritura.

¿Cómo adaptar el tono según el público al que te diriges?
  1. Reflexiona sobre el Propósito y el Público: Tu tono debe alinearse con el propósito de tu ensayo y con las expectativas de tu público. Un ensayo destinado a un público académico requerirá un tono diferente al de uno dirigido a un ensayo narrativo.
  2. Considera la Naturaleza del Tema: Algunos temas demandan un tono más serio debido a su importancia o sensibilidad, mientras que otros pueden abordarse con un tono más ligero o incluso humorístico.
  3. Sé Consciente de la Variación del Tono: Aunque es importante mantener cierta coherencia en el tono, también puedes variarlo ligeramente para enfatizar diferentes puntos de tu ensayo.

El tono es un componente crítico de tu ensayo que ayuda a dar forma a la experiencia del lector. Al elegir y adaptar el tono adecuado, puedes garantizar que tu ensayo no solo transmita información, sino que también evoque las respuestas emocionales o intelectuales deseadas en tus lectores.

D) Adaptar el lenguaje y el vocabulario

El lenguaje y el vocabulario que elijas en tu ensayo son elementos fundamentales que definen cómo se comunica y se recibe tu mensaje. Adaptar estos aspectos según tu público objetivo es esencial para asegurar que tu ensayo sea accesible, comprensible y resonante para quienes lo leen. Pero, ¿qué significa exactamente adaptar el lenguaje y el vocabulario?

En esencia, se trata de seleccionar palabras y construcciones lingüísticas que se alineen con el nivel de comprensión, los intereses y las expectativas de tu audiencia.

Esto incluye considerar la formalidad del lenguaje, la complejidad del vocabulario y la claridad de las expresiones utilizadas. Por ejemplo, un ensayo dirigido a expertos en un campo específico puede utilizar terminología técnica, mientras que uno destinado a un público general requerirá un lenguaje más sencillo y explicaciones de conceptos complejos.

¿Cómo adaptar el lenguaje y el vocabulario según el público al que te diriges?
  1. Conoce a tu Audiencia: Comprende el nivel de conocimiento, la edad, y los intereses de tus posibles lectores para determinar el nivel adecuado de lenguaje y vocabulario.
  2. Objetivo del Ensayo: Tu propósito (informar, persuadir, entretener) influirá en la forma en que usas el lenguaje. Por ejemplo, un ensayo persuasivo puede requerir un lenguaje más fuerte y directo.
  3. Evita Jerga Innecesaria: A menos que escribas para un público especializado o un profesor que sabe del tema, evita el uso excesivo de jerga o terminología técnica que pueda ser confusa.
  4. Claridad y Precisión: Elige palabras que expresen tus ideas de manera clara y precisa. Evita la ambigüedad y asegúrate de que tu vocabulario refleje exactamente lo que quieres decir.
  5. Consistencia: Mantén un nivel de lenguaje y vocabulario consistente a lo largo de tu ensayo para evitar confusiones y mantener la coherencia. Si evitas los tecnicismos al inicio, tendrás que seguir evitandolos en todo el ensayo

Al adaptar tu lenguaje y vocabulario a tu público objetivo, puedes mejorar significativamente la efectividad de tu ensayo. Esto no solo facilita la comprensión de tus ideas, sino que también demuestra respeto y consideración por tus lectores, lo cual es esencial para establecer una conexión significativa con ellos.


Una vez que ya has definido el estilo que usarás a lo largo del ensayo, es momento de pasar a la acción. En este punto ya comenzará la redacción de tu ensayo escrito.

Paso 6 para redactar cualquier ensayo: Hacer la introducción

La introducción de tu ensayo es mucho más que solo el comienzo de tu texto; es la puerta de entrada que invita a tus lectores a adentrarse en tu mundo de ideas.

En esta etapa, es esencial encontrar el equilibrio perfecto entre ser informativo y atractivo. Quieres dar a tus lectores suficiente información para comprender el contexto y la dirección de tu ensayo, pero también mantener un cierto nivel de intriga o interés que los motive a seguir leyendo.

Y es que la introducción es tu oportunidad de hacer una primera impresión impactante y sentar las bases para un argumento persuasivo y bien estructurado.

En este paso, te guiaré a través del proceso de redacción de una introducción convincente, que no solo presentará tu ensayo de manera efectiva, sino que también establecerá un marco claro para tu argumentación y capturará el interés de tus lectores desde las primeras líneas.

A) Crear el gancho inicial para llamar la atención del lector

El primer paso para escribir una introducción del ensayo es crear un ‘gancho’ inicial. Este gancho es una declaración o pregunta intrigante que capta la atención del lector desde el principio. Su propósito es generar interés y curiosidad, animando al lector a seguir leyendo el resto de tu ensayo.

Un buen gancho inicial no solo es cautivador, sino que también está estrechamente relacionado con el tema principal de tu ensayo.

¿Cómo crear un gancho efectivo?
  1. Comienza con una Pregunta Interesante: Plantea una pregunta que incite a la reflexión o que aborde directamente una inquietud o curiosidad del lector.
    • Ejemplo: «¿Alguna vez te has preguntado qué impacto tiene realmente el uso diario de las redes sociales en nuestras vidas?»
  2. Utiliza una Cita Impactante: Empieza con una cita relevante que sea poderosa o que establezca el tono de tu ensayo.
    • Ejemplo: «Como dijo Albert Einstein, ‘La locura es hacer lo mismo una y otra vez esperando obtener resultados diferentes’. ¿Es nuestra aproximación a la educación una locura según esta definición?»
  3. Presenta una Estadística Sorprendente: Ofrece un dato o estadística intrigante que resalte la importancia de tu tema.
    • Ejemplo: «Un asombroso 70% de los plásticos producidos globalmente terminan en vertederos o en el océano, un dato que replantea nuestra relación con los materiales desechables.»
  4. Incorpora una Anécdota o Historia Breve: Una historia corta o anécdota relacionada con tu tema puede ser un gancho efectivo, especialmente si tiene un valor emocional o inesperado.
    • Ejemplo: «Juan nunca olvidará el día en que su abuela le enseñó a plantar un árbol, una experiencia que transformó su visión sobre el cambio climático y la responsabilidad personal.»
  5. Declara un Hecho Provocativo: Comienza con un hecho que desafíe las suposiciones comunes o introduzca una perspectiva nueva.
    • Ejemplo: «Contrario a la creencia popular, más de la mitad de los CEOs de Fortune 500 no asistieron a universidades de ‘élite’, desafiando nuestra percepción de la educación y el éxito.»
  6. Establece una Declaración Audaz: Haz una afirmación atrevida o controvertida que despierte la curiosidad del lector.
    • Ejemplo: «Internet ha hecho más para dividirnos que para unirnos: un paradigma que desafía la promesa de una ‘aldea global’.»
  7. Relaciona con la Actualidad: Si tu tema es relevante para eventos o discusiones actuales, referenciarlos puede ser un gancho atractivo.
    • Ejemplo: «En medio de la reciente crisis económica global, surge una pregunta crucial: ¿es el capitalismo tal como lo conocemos sostenible en el largo plazo?»
Consejos para crear un buen gancho inicial
  1. Relevancia: Asegúrate de que el gancho esté directamente relacionado con el tema principal de tu ensayo.
  2. Interés: Elige algo que creas que será fascinante o significativo para tus lectores.
  3. Brevedad: Un gancho debe ser conciso y directo para mantener la atención del lector.
  4. Originalidad: Intenta ser creativo y original en tu enfoque. Un gancho único puede hacer que tu ensayo se destaque.
  5. Tono Adecuado: Asegúrate de que el tono del gancho sea apropiado para el tema y el público de tu ensayo.

B) Presentar el tema de forma precisa

Una vez que has capturado la atención de tus lectores con un gancho inicial efectivo, el siguiente paso en tu introducción es presentar el tema de tu ensayo de manera precisa y concisa.

Esta presentación del tema sirve como el puente entre el gancho inicial y la declaración de tu tesis, proporcionando el contexto necesario para tus lectores.

Al presentar el tema, tu objetivo es informar a tus lectores sobre el asunto principal que abordará tu ensayo, sin entrar en demasiados detalles o anticipar los argumentos que desarrollarás más adelante. Es importante lograr un equilibrio entre ser informativo y mantener la brevedad, asegurándote de que tu presentación sea clara, directa y enfocada.

¿Cómo presentar el tema de forma precisa?
  1. Claridad: Define tu tema de manera clara y específica. Evita ambigüedades o generalizaciones que puedan confundir a tus lectores.
  2. Concisión: Mantén la presentación del tema breve. Generalmente, uno o dos párrafos son suficientes para establecer el contexto.
  3. Relevancia: Conecta tu presentación del tema con el gancho inicial para mantener la coherencia y fluidez en tu introducción.
  4. Evitar Detalles Excesivos: Aunque es importante proporcionar contexto, evita profundizar en detalles o ejemplos que se desarrollarán en el cuerpo del ensayo.
  5. Transición hacia la Tesis: Prepara el terreno para tu declaración de tesis, asegurándote de que la transición sea natural y lógica.

Al presentar tu tema de esta manera, estableces una base sólida para tu ensayo y facilitas una transición fluida hacia la declaración de tu tesis, lo que permite a tus lectores comprender el enfoque y la dirección de tu trabajo desde el principio.

C) Declarar la tesis que se defenderá

En la estructura de tu introducción, el último elemento que necesitas incluir obligatoriamente es la declaración de la tesis. Esta es la culminación de tu introducción y establece el fundamento para todo tu ensayo.

La tesis que elaboraste en el Paso 3 ahora toma su lugar central, actuando como la afirmación clave que guiará el desarrollo de tus argumentos.

La declaración de la tesis es esencialmente una síntesis de tu argumento o punto de vista principal en relación con el tema que estás abordando.

Como se explicó, debe ser clara, concisa y específica, presentando de manera directa la posición que defenderás a lo largo de tu ensayo.


Una vez que incluyas estos 3 elementos, tendrás lista tu introducción en el ensayo. Y te debería quedar más o menos así:

Ejemplo de introducción

Gancho inicial: En un mundo donde las enfermedades cardiovasculares son la causa principal de muerte global, la búsqueda de soluciones preventivas se ha vuelto más urgente que nunca.

Presentación del Tema: En esta búsqueda de soluciones para las enfermedades cardiovasculares, es importante considerar que, si bien existen numerosos tratamientos médicos y ‘remedios milagrosos’ promocionados por la industria farmacéutica, la clave para combatir este creciente problema de salud podría estar en nuestra cocina y no en un botiquín. Y es que la alimentación y las elecciones dietéticas juegan un papel crucial en la prevención de enfermedades cardiovasculares.

Tesis: Por lo tanto, yo creo que una dieta rica en aceite de oliva, pescado y frutas puede ayudar a evitar este problema de manera más efectiva que los remedios milagrosos. Y en este ensayo examinaré cómo estos alimentos no solo ofrecen beneficios nutricionales, sino también funcionan como potentes aliados en la lucha contra las enfermedades del corazón.

Paso 7 para aprender a hacer un ensayo: Escribir el desarrollo o cuerpo del ensayo

Una vez establecida la base con una introducción sólida y una tesis clara, es momento de abordar el corazón de tu ensayo: el desarrollo o cuerpo.

Esta sección es crucial, ya que aquí es donde despliegas y profundizas en tus argumentos, presentando evidencias, análisis y reflexiones que respaldan tu tesis. El objetivo del desarrollo del ensayo es explorar tu tema en detalle, proporcionando al lector una comprensión completa y matizada de tu argumento.

En el cuerpo del ensayo, cada párrafo debe contribuir de manera significativa a la construcción de tu argumentación.

Esto implica presentar ideas claramente, respaldarlas con evidencia pertinente y analizar cómo estas apoyan tu tesis. Es esencial mantener una estructura organizada y coherente, asegurándote de que cada parte del desarrollo se conecte lógicamente con las demás y refuerce el mensaje central de tu ensayo.

Durante este paso, te guiaré en cómo estructurar efectivamente los párrafos, cómo utilizar evidencias y análisis para argumentar persuasivamente y cómo mantener un hilo conductor claro que lleve a tus lectores a través de un viaje intelectual coherente y enriquecedor.

El desarrollo de tu ensayo es tu oportunidad para demostrar tu comprensión del tema, tu habilidad para razonar y tu capacidad para convencer al lector de tu punto de vista.

A) Identificar los puntos principales

Identificar los puntos principales en el desarrollo o cuerpo de un ensayo implica definir las ideas clave que vas a discutir y analizar en detalle.

Cada punto principal debería ser una afirmación o idea que apoye directamente tu tesis y contribuya al argumento general de tu ensayo. Estos puntos son los pilares sobre los que construirás cada párrafo del cuerpo de tu ensayo, presentando evidencias y análisis para respaldar cada uno de ellos.

¿Por qué es importante identificar los puntos principales?
  1. Estructura y Organización: Tener claros los puntos principales desde el principio ayuda a organizar tu ensayo de manera lógica y coherente.
  2. Evitar Desviaciones: Al identificar los puntos clave, puedes mantenerte enfocado en tu argumento sin desviarte hacia temas irrelevantes.
  3. Desarrollo Efectivo del Argumento: Permite asegurar que cada punto principal contribuye significativamente al desarrollo de tu tesis.
  4. Facilitar la Escritura: Con puntos bien definidos, el proceso de escritura se vuelve más fluido y enfocado.
  5. Claridad para el Lector: Ayuda a los lectores a seguir tu razonamiento y entender cómo cada punto se conecta con tu argumento general.
¿Cómo identificar los puntos principales de tu tema?
  1. Revisa tu Tesis: Examina tu declaración de tesis para identificar las ideas principales que necesitas desarrollar para apoyarla.
  2. Revisa tus investigaciones: Examina las investigaciones que realizaste, ahi deberás tener un montón de puntos que puedes abordar.
  3. Lluvia de Ideas: Realiza una lluvia de ideas para generar ideas y argumentos que respalden tu tesis. No te preocupes por el orden o la claridad en esta etapa; simplemente anota todas las ideas que se te ocurran.
  4. Organiza las Ideas: Una vez que tengas una lista de ideas, comienza a organizarlas en categorías o temas relacionados. Estas categorías se convertirán en tus puntos principales.
  5. Prioriza y Selecciona: Evalúa cada idea en términos de su relevancia y fuerza para apoyar tu tesis. Elige las más fuertes y relevantes como tus puntos principales.
  6. Desarrolla un Esquema: Crea un esquema del cuerpo de tu ensayo, asignando un párrafo o sección a cada punto principal. Esto te ayudará a visualizar cómo se desarrollará tu argumento.
  7. Considera la Evidencia: Para cada punto principal, piensa en las evidencias que necesitarás para respaldarlo. Esto puede incluir datos, citas, ejemplos, o análisis.
  8. Refina y Ajusta: A medida que comiences a escribir, puede que necesites refinar o ajustar tus puntos principales. Mantén la flexibilidad para mejorar la coherencia y efectividad de tu argumento.
Ejemplo de las ideas principales de un tema

En el tema de las dietas balanceadas y los problemas cardiovasculares, los puntos principales que me gustarían desarrollar son:

Dietas Balanceadas:

  • Definición de una dieta balanceada.
  • Componentes de una dieta balanceada.
  • Importancia de una ingesta equilibrada de nutrientes.
  • Beneficios de una dieta balanceada.

Problemas Cardiovasculares:

  • Definición de los problemas cardiovasculares.
  • Tipos comunes de enfermedades cardiovasculares.
  • Factores de riesgo asociados a las enfermedades cardiovasculares.
  • Estadísticas sobre la prevalencia de problemas cardiovasculares.
  • Impacto de las enfermedades cardiovasculares en la salud pública.
  • Consecuencias de no abordar los problemas cardiovasculares.

Dietas y los problemas caridovasculares:

  • Importancia de las dietas balanceadas en la prevención de enfermedades cardiovasculares.
  • Relación entre una dieta equilibrada y la reducción de factores de riesgo cardiovasculares.
  • Beneficios específicos de una dieta que incluye alimentos cardiosaludables.
  • Rol de la alimentación en el mantenimiento de la salud del corazón.
  • El papel de la nutrición personalizada en la prevención de problemas cardiovasculares.
  • La importancia de la educación y la concienciación sobre la dieta en la salud cardiovascular.
  • La complementariedad del ejercicio regular con una dieta equilibrada para la salud cardiovascular.

Como puedes observar, categorice los puntos en 3 grandes categorías: Los que están relacionados únicamente con las dietas, los que se relacionan con los problemas del corazón y finalmente los que se relacionan con los 2 elementos de mi tesis.

B) Desarrollar cada punto en secciones de párrafos separados para formar un argumento

Una vez identificados los puntos principales de tu ensayo, ahora tienes que desarrollar cada uno de ellos en secciones de párrafos separados para formar tu argumento.

Esto significa que cada párrafo (o grupo de párrafos) del cuerpo de tu ensayo se centra en un solo punto principal o idea.

Por ejemplo, si hablo de «la importancia de la dieta», mis párrafos que se enfocan en ese punto solo hablarán de esto. No puedo hacer un cambio abrupto hacia el punto de «El papel de la nutrición personalizada» en medio del párrafo. Se debe ser consistente.

¿Cómo debo estructurar los puntos clave para formar un argumento?
  • Oración Temática: No importa si utilizas uno o varios párrafos, siempre debes comenzar con una oración que presente tu punto principal. Pero debe estar presentada de tal forma que se entienda que esa información es tu opinión acerca de ese punto clave.
  • Evidencia: Después de la oración temática, incluye evidencia, datos, o citas que respalden el punto. Asegúrate de que la evidencia sea relevante y directamente relacionada con la idea principal del párrafo. Y siempre tiene que ir después del punto que quieres desarrollar, ya sea como una oración en el mismo párrafo o como un grupo de párrafos debajo de tu iración temática.
  • Explicación: No basta con presentar evidencia; debes analizarla y explicar cómo respalda tu punto. Esto puede incluir discutir implicaciones, hacer conexiones con tu tesis o explicar el significado de la evidencia. La puedes incluir dentro de los párrafos de la evidencia o dedicar uno o varios párrafos exclusivos a esta explicación.
  • Ejemplos: Si es necesario, puedes agregar uno o varios ejemplos en el mismo o en párrafos despues. Estos ejemplos tienen que estar relacionados con ese punto y deben ser fácil de entender. Pueden ser ejemplos ficticios o de casos reales.
  • Conclusión del punto: Al final de cada párrafo, considera incluir una oración que resuma el punto principal o que haga una transición al siguiente punto que se va a desarrollar.

Y de forma sencilla, acabas de crear un argumento que se basa en un solo punto clave de tu tesis.

¿Por qué es importante desarrollar cada punto en secciones separados?
  1. Claridad y Coherencia: Los párrafos separados para cada punto ayudan a mantener tu ensayo claro y coherente. Los lectores pueden seguir fácilmente tu argumento y entender cómo cada parte contribuye al todo.
  2. Profundidad de Análisis: Al dedicar uno o varios párrafos a cada punto, puedes profundizar en el análisis y proporcionar detalles y evidencia suficientes.
  3. Estructura Organizada: Esta estructura mantiene tu ensayo bien organizado, lo que facilita la escritura y la lectura.
Ejemplo del desarrollo de un punto clave

Regresemos al ejemplo de las dietas y los problemas cardiovasculares. En este caso quiero desarrollar el punto clave: «Factores de riesgo asociados a las enfermedades cardiovasculares». La estructura de mis párrafos quedaría de la siguiente manera:

Oración temática: Debo mencionar que yo creo que la hipertensión arterial merece una atención prioritaria en la prevención de enfermedades cardiovasculares, ya que representa un factor de riesgo crítico que aumenta significativamente las posibilidades de desarrollar trastornos del corazón y los vasos sanguíneos.

Evidencia: Y es que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la hipertensión arterial es uno de los principales factores de riesgo para enfermedades cardiovasculares, junto con el colesterol elevado en sangre, la obesidad, el tabaquismo y la diabetes.

Explicación: Digo esto porque la hipertensión arterial se caracteriza por una presión sanguínea elevada en las arterias, lo que puede dañar las paredes arteriales y aumentar el riesgo de aterosclerosis y enfermedades del corazón. La presión arterial alta pone una carga adicional en el corazón y puede llevar a un aumento en la resistencia vascular, lo que, con el tiempo, puede resultar en daño cardíaco y problemas circulatorios graves.

Ejemplo: Por ejemplo, imagine a un individuo que ha vivido con hipertensión no controlada durante varios años. A pesar de sentirse bien en apariencia, su presión arterial constantemente elevada ha estado dañando sus arterias de manera silenciosa. Un día, sufre un ataque cardíaco repentino debido a la acumulación de placa en sus arterias, lo que podría haberse evitado con un tratamiento adecuado para la hipertensión.

Conclusión del punto: Por lo tanto, la hipertensión no tratada puede tener consecuencias devastadoras en la salud cardiovascular. Y es fundamental abordar este factor de riesgo de manera efectiva.

C) Citar correctamente todas las evidencias utilizadas

Una vez que has desarrollado cada punto en secciones de párrafos separados para formar tu argumento, es esencial citar correctamente todas las evidencias que utilizas.

Esta práctica no solo respalda tus argumentos con credibilidad, sino que también demuestra respeto por el trabajo intelectual de otros y mantiene la integridad académica de tu ensayo.

¿Por qué es importante citar las evidencias?
  1. Credibilidad y Fiabilidad: Las citas aportan credibilidad a tus argumentos, mostrando que se basan en investigaciones y trabajos existentes.
  2. Reconocimiento de la Autoría: Al citar correctamente, reconoces y das crédito a los autores de las ideas y la información que has incorporado en tu ensayo.
  3. Permite a los Lectores Verificar Fuentes: Las citas proporcionan un camino para que tus lectores verifiquen la información que has presentado y profundicen más en el tema si así lo desean.
¿Cómo citar correctemente en el cuerpo del ensayo?
  1. Identifica Todas las Fuentes de Información: Cada vez que utilices datos, teorías, ideas o palabras que no son tuyas, deberás citar la fuente de donde provienen.
  2. Utiliza el Estilo de Citación Adecuado: Según el estilo de citación elegido (APA, MLA, Chicago, etc.), asegúrate de seguir las normas específicas para las citas en el texto y en la bibliografía.
  3. Incorpora Citas en el Texto: Al incluir la evidencia en tu ensayo, añade la cita correspondiente justo después de la información o al final del párrafo que contiene la evidencia.
  4. Parafrasea con Cuidado: Si decides parafrasear la información en lugar de citarla textualmente, asegúrate de que el parafraseo sea suficientemente distinto del original, pero aun así, debes citar la fuente, ya sea al principio o al final del texto.
  5. Revisa Cada Cita: Verifica cada cita para asegurarte de que sea precisa y completa, y que corresponda con la entrada correspondiente en la bibliografía.

D) Enlazar los párrafos

Después de desarrollar cada punto en argumentos, es crucial enlazar estos párrafos para mantener un flujo coherente y lógico en tu ensayo. Enlazar los párrafos se refiere a la creación de una transición suave de una idea a otra, asegurando que tu ensayo se lea como un argumento integrado y no como una serie de puntos desconectados.

Esto quiere decir que implica usar frases o palabras de transición para conectar las ideas de un párrafo con el siguiente. Esto ayuda a que tu ensayo tenga una progresión lógica y facilita a los lectores el seguimiento de tu argumentación.

¿Por qué es importante enlazar los argumentos?
  1. Fluidez en la Lectura: Las transiciones suaves hacen que tu ensayo sea más fácil y agradable de leer.
  2. Claridad en la Argumentación: Al enlazar los párrafos, dejas claro cómo se relacionan tus ideas entre sí y con tu tesis principal.
  3. Refuerza la Estructura del Ensayo: Las transiciones ayudan a mantener la estructura de tu ensayo, guiando al lector a través de tu argumento de manera ordenada.
¿Cómo hacer este enlazado de manera correcta?
  1. Usa Palabras y Frases de Transición: Palabras como «además», «sin embargo», «por lo tanto», y frases como «en relación con», «en contraste con» son útiles para conectar ideas.
  2. Refiere a la Idea Anterior al Comenzar un Nuevo Párrafo: Al iniciar un nuevo párrafo, haz referencia a la idea que presentaste en el párrafo anterior y muestra cómo se relaciona con el punto siguiente.
  3. Previsualiza el Próximo Punto: Al final de un párrafo, puedes introducir brevemente la idea que desarrollarás en el siguiente.
  4. Mantén una Línea Argumental Clara: Asegúrate de que cada párrafo contribuya a desarrollar tu argumento y que la transición entre ellos mantenga esta línea argumental.
  5. Evita Saltos Bruscos: Evita pasar abruptamente de una idea a otra sin una transición clara, ya que esto puede confundir al lector.
  6. Revisión y Ajustes: Una vez que hayas terminado de escribir, revisa tu ensayo para asegurarte de que las transiciones entre párrafos sean claras y efectivas.
Ejemplo de enlazado de argumentos

Regresando al ejemplo de los problemas cardiovasculares, imagina que quiero abordar ahora el punto clave de: «Importancia de las dietas balanceadas» lo podría hacer de la siguiente manera:

Ultimo parrafo de mi argumento anterior: Por lo tanto, la hipertensión no tratada puede tener consecuencias devastadoras en la salud cardiovascular. Y es fundamental abordar este factor de riesgo de manera efectiva.

Párrafo transitorio con el nuevo argumento: Al mismo tiempo, resulta evidente que la prevención de enfermedades cardiovasculares no solo implica la gestión de factores de riesgo como la hipertensión, sino también la promoción de hábitos alimenticios saludables…

En este caso, se utiliza una frase de transición «al mismo tiempo» para indicar que el argumento anterior ya finalizó y estamos en proceso de escribir uno nuevo.


Crear el desarrollo o cuerpo de un ensayo puede parecer una tarea desafiante al principio, pero se convierte en un proceso mucho más manejable y sencillo cuando se aborda con un plan claro. Al comenzar identificando los puntos principales, estableces las bases fundamentales de tu argumentación.

Cada uno de estos puntos, desarrollado cuidadosamente en secciones de párrafos separados, permite profundizar en cada aspecto de tu tema, presentando tus ideas y análisis de manera organizada y detallada. La clave para que estas secciones formen un argumento coherente y convincente radica en la habilidad de enlazar cada párrafo eficazmente, creando así un flujo lógico y continuo en tu ensayo.

Con una estructura clara y una dirección definida, la creación del cuerpo de tu ensayo no solo es más fácil, sino que también se convierte en una oportunidad para demostrar tu comprensión y tu habilidad para argumentar efectivamente tu punto de vista.

Paso 8 para escribir un excelente ensayo: Crear la conclusión

La conclusión de tu ensayo es una parte crucial, ya que es el punto donde todo lo que has desarrollado se une de manera cohesiva y significativa.

Este paso no solo marca el final de tu escrito, sino que también brinda la oportunidad de hacer una última y poderosa impresión en tus lectores.

El objetivo de la conclusión es sintetizar tus argumentos principales, reafirmar la fuerza de tu tesis y dejar a tus lectores con un pensamiento concluyente o reflexión que resalte la importancia y el impacto de tu ensayo.

En la conclusión, buscas cerrar tu ensayo de una manera que sea satisfactoria y reflexiva, ofreciendo una perspectiva final o una conclusión que surge de tu análisis.

Es tu última oportunidad para enfatizar la relevancia y la contribución de tu trabajo, asegurándote de que los lectores se lleven una comprensión clara y profunda del tema tratado. En este paso, exploraremos cómo redactar una conclusión efectiva que no solo resuma los puntos clave de tu ensayo, sino que también inspire y motive a tus lectores.

A) Reafirmar la tesis inicial

Reafirmar la tesis inicial en la conclusión de tu ensayo significa volver a presentar la idea central con la que iniciaste el ensayo.

Esta reafirmación no es una simple repetición de tu declaración de tesis original, sino una presentación de la misma en un nuevo contexto, enriquecida y respaldada por los argumentos y evidencias que has desarrollado en el cuerpo del ensayo.

¿Por qué es importante reafirmar la tesis inicial?
  1. Refuerza tu Mensaje Principal: Reafirmar la tesis ayuda a reforzar el mensaje central de tu ensayo, asegurando que los lectores se lleven contigo la idea más importante.
  2. Proporciona Coherencia: Esta técnica fortalece la estructura y coherencia de tu ensayo, vinculando la conclusión con tu introducción y el desarrollo del texto.
  3. Destaca la Evolución de tu Argumento: Reafirmar la tesis en la conclusión te permitirá mostrar cómo tu argumento se ha desarrollado y fortalecido a través del ensayo.
  4. Claridad para el Lector: Ayuda a los lectores a recordar y comprender el objetivo principal de tu ensayo, especialmente en textos más largos o complejos.
¿Cómo reafirmar la tesis inicial?
  1. Reformula tu Tesis: Expresa tu tesis de una manera que refleje el desarrollo y la profundidad que ha ganado a lo largo del ensayo. Usa un lenguaje que muestre seguridad y convicción.
  2. Evita Repetir Palabras Exactas: No copies y pegues tu tesis de la introducción. En cambio, utiliza diferentes palabras o estructuras para comunicar la misma idea.
  3. Brevedad y Precisión: Mantén esta reafirmación breve y directa. No es necesario extenderse demasiado; la claridad es la clave.
Ejemplo de una tesis reafirmada

Tesis inicial: Con un constante aumento de enfermedades cardiovasculares en el mundo, creo que una dieta rica en aceite de oliva, pescado y frutas puede ayudar a evitar este problema de manera más efectiva que los remedios milagrosos.

Tesis reafirmada: Como se explicó en el ensayo, las enfermedades cardiovasculares se han extendido en todo el mundo y es evidente la necesidad de adoptar una dieta enriquecida con aceite de oliva, pescado y frutas como una estrategia más eficaz y sostenible para prevenir estos padecimientos que las soluciones rápidas y poco confiables que a menudo se promocionan.

En este caso, se escribe la misma tesis, pero reformulada de otra manera.

B) Crear una sintesis de los puntos clave más importantes

Crear una síntesis de los puntos clave en la conclusión de tu ensayo implica resumir y combinar las ideas más importantes que has desarrollado a lo largo del texto. Esta síntesis no es solo un resumen; es una integración de los elementos clave que apoyan tu tesis, presentada de una manera que muestra cómo se conectan y refuerzan entre sí.

¿Por qué es importante crear esta síntesis?
  1. Refuerza el Argumento Global: Una síntesis de los puntos clave ayuda a consolidar tu argumento, mostrando cómo cada punto contribuye al mensaje general del ensayo.
  2. Claridad para el Lector: Ofrece a los lectores un recordatorio conciso de lo que has discutido, lo cual es especialmente útil en ensayos más largos o complejos.
  3. Demuestra Comprensión y Reflexión: Al sintetizar los puntos clave, demuestras que has reflexionado sobre el tema y comprendido las conexiones entre las diversas partes de tu argumento.
¿Cómo crear una síntesis efectiva?
  1. Identifica los Puntos Principales: Revisa tu ensayo y selecciona los argumentos y puntos de análisis más importantes que apoyan tu tesis.
  2. Relaciona los Puntos con la Tesis: Muestra cómo cada uno de estos puntos clave respalda o se relaciona con la tesis de tu ensayo.
  3. Organiza la Síntesis de Manera Lógica: Presenta los puntos clave en un orden que tenga sentido lógico y que refleje cómo se han desarrollado a lo largo del ensayo.
  4. Evita Detalles Excesivos: Mantén la síntesis breve y enfocada. No es necesario que incluyas las evidencias o ejemplos que ya has mencionado. Simplemente los puntos importantes.
  5. Muestra las Conexiones: Explica cómo estos puntos clave se interrelacionan y contribuyen al desarrollo de tu argumento global.
  6. Evita Introducir Nuevas Ideas: La conclusión no es el lugar para nuevas argumentaciones o puntos. Mantenlo enfocado en resumir y reflexionar.

C) Dar una respuesta final de la tesis

Una vez que has reafirmado tu tesis y sintetizado los puntos clave, el próximo paso en tu conclusión es proporcionar una respuesta final a la tesis planteada en tu ensayo. Esta respuesta es tu oportunidad para ofrecer una conclusión basada en el análisis y argumentos que has presentado a lo largo del texto.

Es importante reconocer que la respuesta que ofreces es una derivación de tus perspectivas y análisis. Por lo tanto, tu respuesta debe reflejar una comprensión de que, aunque se basa en una investigación y reflexión cuidadosas, sigue siendo parte de tu opinión, es tu respuesta que das a esa problemática o afirmación..

De igual forma, es importante evitar presentarla como la única conclusión posible o una verdad incuestionable. Y es que, en un ensayo escrito no existen las verdades absolutas.

Reconocer la posibilidad de diferentes interpretaciones no solo refleja humildad intelectual, sino que también invita a una discusión más amplia y enriquecedora sobre el tema.

¿Cómo dar una buena respuesta final?
  1. Basada en tu Análisis: Asegúrate de que tu respuesta final se derive lógicamente de los argumentos y evidencias que has presentado en el cuerpo de tu ensayo.
  2. Clara y Concreta: Aunque reconozcas la subjetividad de tu respuesta, esta debe ser clara y directa, resumiendo tu posición sobre el tema.
  3. Relacionada con la Tesis y los Puntos Clave: Conecta tu respuesta con la tesis inicial y los puntos clave desarrollados, demostrando cómo tu ensayo ha construido hacia esta conclusión.
  4. Abierta a Otras Perspectivas: Si es apropiado, puedes reconocer que, aunque has llegado a una determinada conclusión, existen otras perspectivas válidas que podrían ofrecer diferentes interpretaciones.
  5. Reflexiva y Pensada: Ofrece una respuesta que muestre reflexión y profundidad de pensamiento, evitando generalizaciones simplistas o conclusiones sin fundamento.
Ejemplo de un párrafo corto que da una respuesta final

Ahora regresando al ejemplo de las dietas saludables, una buena respuesta final que podría incluir sería:

A lo largo del desarrollo te expliqué como las dietas balanceadas favorecen la salud cardiovascular. Por lo tanto, sigo firme al decir que una nutrición adecuada no solo mejora nuestra salud general, sino que también actúa como un escudo protector contra numerosas enfermedades del corazón.

D) Crear una reflexión o llamada a la acción

Después de presentar tu respuesta final, una forma efectiva de concluir tu ensayo es con una reflexión significativa o un llamado a la acción. Esta parte de la conclusión sirve para extender el impacto de tu ensayo más allá de sus páginas, invitando a los lectores a considerar más profundamente el tema o a tomar medidas concretas.

Es decir, crear una reflexión significa ofrecer una consideración final que profundiza en la importancia del tema, planteando preguntas adicionales o destacando sus implicaciones más amplias.

Por otro lado, un llamado a la acción anima directamente a los lectores a actuar de alguna manera, ya sea cambiando su pensamiento o comportamiento, o participando en actividades específicas relacionadas con el tema del ensayo.

¿Por qué es importante crear esta reflexión o llamada a la acción?
  1. Promueve el Pensamiento Continuo: Una reflexión efectiva o un llamado a la acción incitan a los lectores a seguir pensando en el tema, incluso después de haber terminado de leer el ensayo.
  2. Amplía el Alcance del Ensayo: Estos elementos pueden expandir el impacto de tu ensayo, conectándolo con realidades más amplias o aplicaciones prácticas.
  3. Involucra al Lector: Un buen llamado a la acción puede motivar a los lectores a involucrarse activamente con el tema, lo que potencia el efecto de tu escritura.
¿Cómo hacer esta reflexión o llamada a la acción?
  1. Evalúa el Mensaje Central de tu Ensayo: Antes de empezar, revisa el mensaje y la tesis central de tu ensayo. Piensa en cómo quieres que los lectores actúen o piensen después de leerlo.
  2. Define el Objetivo de tu Reflexión o Llamado a la Acción: Decide qué quieres lograr con esta parte. ¿Quieres inspirar, motivar a un cambio, provocar una reflexión profunda, o incitar a una acción específica?
  3. Brainstorming de Ideas: Dedica tiempo a pensar en diferentes maneras de formular tu reflexión o llamado a la acción. Considera distintos enfoques: una pregunta provocativa, una cita inspiradora, una estadística impactante, o una recomendación directa.
  4. Elige un Enfoque Apropiado: Según el objetivo definido, elige el enfoque que mejor se adapte. Asegúrate de que esté alineado con el tono y el contenido de tu ensayo.
  5. Redacta una Propuesta Inicial: Escribe una primera versión de tu reflexión o llamado a la acción. No te preocupes por que sea perfecto en este punto, el objetivo es plasmar tus ideas.
  6. Hazla Relevante y Aplicable: Asegúrate de que tu reflexión o llamado a la acción sea relevante para el tema y aplicable para tu audiencia. Debe surgir de manera natural de los argumentos presentados en tu ensayo.
  7. Refina tu Lenguaje: Revisa tu redacción y ajusta el lenguaje para que sea claro, convincente y emotivo. Elige palabras que resuenen con tu audiencia y reflejen la importancia de tu mensaje.
Ejemplo de un párrafo reflexivo o de llamada a la acción

Nuestra cierre del tema de las dietas balanceadas quedaría así:

Párrafo de llamada a la acción: Ahora, con este conocimiento en mano, te invito a tomar un paso proactivo hacia una vida más saludable. Considera revisar y mejorar tus hábitos alimenticios; no se trata de hacer cambios drásticos de la noche a la mañana, sino de hacer pequeñas modificaciones sostenibles que pueden tener un impacto significativo a largo plazo. Recuerda que cada elección consciente que hagas en tu dieta es un paso hacia un corazón más fuerte y una vida más larga y saludable.

En este caso, mi párrafo se enfoca en crear conciencia en el lector para que adopte mejores medidas alimenticias y que incorpore una dieta balanceada.

E) Escribir el cierre definitivo

El cierre definitivo es la frase o párrafo final de tu ensayo. Su propósito es proporcionar un final satisfactorio y reflexivo que resuene emocional o intelectualmente con el lector. Es una oportunidad para subrayar la relevancia y el impacto de tu tema de una manera memorable y significativa.

¿Por qué es importante escribir un cierre definitivo?
  1. Memorabilidad: Un buen cierre puede hacer que tu ensayo sea memorable, dejando a los lectores pensando en tus palabras mucho después de haberlas leído.
  2. Refuerzo del Mensaje: Ayuda a reforzar los mensajes clave de tu ensayo, asegurando que el lector se lleve consigo las ideas más importantes.
¿Cómo escribir un cierre definitivo de manera correcta?
  1. Conexión Emocional: Intenta conectar emocionalmente con tus lectores. Puedes hacer esto mediante el uso de un lenguaje evocador o una imagen poderosa que refleje el tema de tu ensayo.
  2. Brevedad y Claridad: Mantén tu cierre breve y claro. Debe ser lo suficientemente potente como para ser recordado, pero lo suficientemente conciso como para que se entienda que es el final del trabajo.
  3. Frase Final Impactante: Considera terminar con una frase final que sea particularmente impactante o poética, algo que capture la esencia de tu ensayo de una manera memorable.
Ejemplo de un cierre definitivo

Cierre definitivo: Que este conocimiento sea el impulso que te guíe hacia decisiones más saludables en cada comida, no como una restricción, sino como una celebración de vida. Y así, con cada elección consciente en tu alimentación, honres no solo a tu corazón, sino a todo lo que él sostiene y representa: la vida misma en toda su plenitud. Gracias.

Paso 9 para realizar un ensayo: Redactar la bibliografía

Al finalizar la redacción de tu ensayo, el siguiente paso crucial es la elaboración de la bibliografía. Este componente es fundamental, ya que reconoce y da crédito a las fuentes de información y las ideas que has utilizado para construir tu argumento.

El objetivo de la bibliografía no es solo cumplir con una normativa académica, sino también demostrar la profundidad y la fiabilidad de tu investigación, además de permitir a tus lectores verificar tus fuentes y profundizar en el tema si así lo desean.

A) Recopilar todas las fuentes utilizadas

Antes de comenzar a redactar tu bibliografía, el primer paso esencial es recopilar todas las fuentes que has utilizado a lo largo de tu ensayo. Este proceso implica reunir cada referencia de los libros, artículos, sitios web, y cualquier otro material que hayas citado o parafraseado.

¿Por qué es importante hacer esto?
  1. Precisión en la Citación: Tener todas tus fuentes a mano asegura que no omitirás ninguna referencia importante en tu bibliografía.
  2. Facilita la Organización: Al recopilar todas las fuentes desde el inicio, te será más fácil organizarlas y formatearlas según el estilo de citación que elijas.
  3. Verificación y Consistencia: Disponer de todas las fuentes te permite verificar la precisión de tus citas y asegurarte de que la información que has incluido en tu ensayo es precisa y está correctamente atribuida.
¿Cómo recopilarlas de manera correcta?
  1. Haz una Lista Durante la Investigación: Como te expliqué en el paso de la investigación, deberías mantener una lista de todas las fuentes que consultas durante ese proceso, incluso si no estás seguro de si las utilizarás.
  2. Revisa tu Ensayo: Vuelve a leer tu ensayo y anota todas las referencias que has incluido y que se te hayan escapado en tu lista inicial. Asegúrate de capturar cada fuente, no importa cuán pequeña sea.
  3. Incluye Diversos Tipos de Materiales: Recuerda que las fuentes no se limitan a libros y artículos; también pueden incluir entrevistas, documentales, páginas web, y más.
  4. Organiza las Fuentes por Tipo: Esto te facilitará el proceso posterior de formateo según las normas del estilo de citación que elijas.
  5. Verifica la Información de las Fuentes: Asegúrate de tener todos los detalles necesarios de cada fuente, como el autor, el título, el año de publicación, la editorial, las páginas, entre otros.
  6. No Necesitas Escribir Aún: Por ahora, no necesitas preocuparte por escribir las citas en el formato correcto. Lo importante es asegurarte de que tienes todas las fuentes que necesitarás mencionar.

B) Elegir el estilo de citación

Una vez que has recopilado todas las fuentes utilizadas en tu ensayo, el siguiente paso es seleccionar el estilo de citación apropiado. Esta decisión es crucial, ya que el estilo de citación que elijas determinará cómo debes formatear tus referencias y citas en el texto.

¿Por qué debes elegir un estilo de citación?
  1. Consistencia en la Formatación: Cada estilo de citación tiene sus propias reglas para formatear citas y referencias bibliográficas, por lo que elegir uno y seguirlo consistentemente es esencial para mantener la uniformidad en tu documento.
  2. Cumplimiento de Normativas Académicas: Muchas instituciones educativas y publicaciones académicas requieren un estilo de citación específico, como APA, MLA, Chicago, entre otros. Elegir el correcto asegura que tu trabajo cumpla con estas normativas.
  3. Claridad y Accesibilidad para el Lector: Un estilo de citación claro y consistente facilita que tus lectores sigan tus referencias y accedan a las fuentes si desean buscar más información.
¿Cómo elegir un estilo de citación?
  1. Consulta las Directrices de tu Curso o Publicación: Verifica si tu profesor, curso o la publicación a la que te diriges requiere un estilo de citación específico.
  2. Considera tu Disciplina Académica: Algunas disciplinas tienden a preferir ciertos estilos (por ejemplo, APA es común en psicología y ciencias, mientras que MLA es frecuente en las humanidades).
  3. Investiga sobre los Diferentes Estilos: Si no hay un requerimiento específico, investiga un poco sobre los distintos estilos de citación para entender cuál podría ser más apropiado para tu tema y enfoque.
  4. Facilidad de Uso: Considera qué estilo te resulta más sencillo de utilizar. Algunos estilos pueden ser más complejos que otros en términos de formateo y estructura.
  5. Herramientas de Citación: Explora si hay herramientas de citación disponibles que puedan facilitar el uso de un estilo específico. Muchos procesadores de texto y gestores bibliográficos ofrecen funciones de citación que pueden ahorrar tiempo.
  6. Consistencia: Una vez que elijas un estilo, asegúrate de aplicarlo de manera consistente en todo tu ensayo.

Elegir el estilo de citación adecuado y aplicarlo consistentemente es fundamental para la credibilidad y profesionalismo de tu ensayo. Este paso no solo demuestra tu atención al detalle, sino que también respeta el trabajo intelectual de los autores que has citado.

C) Escribir las fuentes

Después de haber seleccionado el estilo de citación adecuado, el siguiente paso es formatear y escribir las fuentes en tu bibliografía. Esta parte es crucial, ya que demuestra la base investigativa de tu ensayo y proporciona el reconocimiento necesario a los autores originales de las fuentes que utilizaste.

¿Cómo escribir las fuentes de manera correcta?
  1. Sigue las Normas del Estilo de Citación Elegido: Cada estilo de citación (APA, MLA, Chicago, etc.) tiene sus propias reglas para formatear las citas y referencias. Consulta una guía del estilo elegido o utiliza recursos en línea para asegurarte de formatear cada referencia correctamente.
  2. Organiza las Fuentes en Orden: Dependiendo del estilo de citación, esto podría ser alfabético por apellido del autor o por orden de aparición en el ensayo.
  3. Incluye Toda la Información Requerida: Asegúrate de que cada entrada de la bibliografía contenga toda la información requerida, como el nombre del autor, el título del trabajo, la fecha de publicación, la editorial, y otros detalles específicos del estilo de citación.
  4. Revisa Cada Entrada: Verifica cada cita para asegurarte de que esté completa y libre de errores. Las faltas de ortografía en los nombres de los autores o títulos pueden afectar la profesionalidad de tu trabajo.
  5. Consistencia en el Formato: Asegúrate de que todas las entradas en tu bibliografía sigan consistentemente el mismo formato.
  6. Utiliza Herramientas de Citación si es Necesario: Considera usar herramientas de citación automáticas o software de gestión de referencias, que pueden facilitar el proceso de formateo de las citas.

Paso 10 para crear un ensayo: Revisar y corregir los errores

Una vez que has completado la redacción de tu ensayo, incluyendo la bibliografía, llega el momento crucial de la revisión y corrección.

Este último paso es esencial para asegurar que tu ensayo sea no solo informativo y convincente, sino también claro, coherente y libre de errores. El objetivo de esta fase es pulir tu trabajo, perfeccionando tanto el contenido como la forma, para presentar un ensayo de la más alta calidad posible.

La revisión y corrección implican más que simplemente buscar errores ortográficos o gramaticales; es un proceso exhaustivo que incluye evaluar la claridad del argumento, la coherencia de la estructura, la precisión de las citas y la efectividad general del ensayo.

La revisión y corrección son fundamentales no solo para corregir errores, sino también para afinar tu voz como autor, reforzar tus puntos de vista y garantizar que tu ensayo impacte de manera positiva y memorable en tus lectores.

A) Revisar errores de estilo

Revisar errores de estilo en un ensayo se refiere al proceso de evaluar y corregir la manera en que presentas tu contenido. Esto incluye la elección de palabras, la construcción de frases, la coherencia del tono, la claridad en la expresión y el uso adecuado del lenguaje técnico.

Los errores de estilo pueden distraer o confundir al lector, y pueden afectar la efectividad de tu comunicación. Por lo tanto, revisar el estilo es esencial para asegurar que tu ensayo sea no solo correcto en su contenido, sino también atractivo y claro en su forma.

¿Cómo revisar los errores de estilo?
  1. Claridad y Precisión: Asegúrate de que cada argumento sea claro y directo.
  2. Consistencia en el Tono: Revisa tu ensayo para verificar que mantiene un tono coherente que se alinee con el propósito de tu escrito. Por ejemplo, si elegiste usar un tono formal, tienes que verificar que lo mantuviste todo el tiempo.
  3. Evita la Redundancia: Elimina palabras o frases repetitivas que no agregan valor a tu argumento. La brevedad puede aumentar la fuerza de tu mensaje.
  4. Uso Adecuado del Vocabulario: Verifica que estés utilizando palabras y términos técnicos de manera correcta. Recuerda que si elegiste explicar todo sin tecnicismo, lo debes mantener en todo el ensayo.
  5. Lectura en Voz Alta: Al leer tu ensayo en voz alta, podrás captar problemas de fluidez o frases torpemente formuladas que podrían no ser evidentes al leer en silencio. Corrigelas de inmediato.
  6. Solicita Opiniones Externas: A veces, un segundo par de ojos puede captar errores de estilo que tú podrías pasar por alto. Pide a alguien más que lea tu ensayo y te dé su opinión.
  7. Revisión Final: Después de hacer ajustes, realiza una última lectura para asegurarte de que los cambios hayan mejorado la claridad y efectividad del estilo.

B) Revisar errores de estructura

Revisar errores de estructura en un ensayo implica asegurarse de que cada parte del ensayo (desde la introducción hasta la conclusión) esté organizada lógica y efectivamente.

Esto incluye verificar la secuencia de ideas, la coherencia entre párrafos, y la forma en que cada sección contribuye al desarrollo de tu tesis. Una estructura sólida es crucial para que el ensayo fluya de manera natural y tus argumentos se presenten de forma clara y convincente.

¿Cómo revisar los errores de estructura?
  1. Verifica la Organización General: Comprueba si tu ensayo sigue una estructura lógica y coherente. Asegúrate de que cada sección, desde la introducción hasta la conclusión, contribuya al desarrollo de tu argumento.
  2. Coherencia entre Párrafos: Cada párrafo debe seguir lógicamente al anterior y preparar el camino para el siguiente. Revisa las transiciones entre párrafos para asegurarte de que el ensayo fluya sin interrupciones.
  3. Estructura Interna de los Párrafos: Dentro de cada párrafo, asegúrate de que las oraciones estén organizadas de manera que apoyen la idea principal del párrafo. Busca oraciones que parezcan fuera de lugar o irrelevantes.
  4. Revisión del Desarrollo del Argumento: Evalúa si tus argumentos se desarrollan de manera efectiva a lo largo del ensayo. Verifica si presentas tus ideas de manera que construyan y refuercen tu tesis.
  5. Claridad en la Introducción y la Conclusión: Asegúrate de que tu introducción establezca claramente tu tesis y propósito, y que tu conclusión resuma tus argumentos y reitere la relevancia de tu tesis.
  6. Identificar y Eliminar Repeticiones: Busca áreas donde puedas haber repetido ideas o argumentos y considera cómo puedes combinarlas o eliminar las redundancias para mejorar la claridad y la eficiencia.
  7. Uso Adecuado de Encabezados (si aplica): En ensayos más largos o informes, verifica que los encabezados y subencabezados se utilicen de manera efectiva para organizar el contenido.
  8. Solicita Retroalimentación: Pide a alguien que lea tu ensayo y te dé su opinión sobre la organización y estructura. A veces, una perspectiva externa puede ayudar a identificar problemas que podrías no haber notado.
  9. Revisa con un Enfoque Fresco: Después de hacer ajustes, tómate un descanso y luego revisa tu ensayo nuevamente con una perspectiva fresca. Esto te puede ayudar a verificar que el contenido este correctamente escrito.

C) Revisar errores gramaticales y ortográficos

Esta etapa se centra en corregir los errores en la gramática, la ortografía, la puntuación y el uso correcto de las palabras para garantizar que tu ensayo sea no solo comprensible, sino también profesional y creíble.

Es mujy importante que verifiques esto porque:

  1. Credibilidad Profesional: Los errores gramaticales y ortográficos pueden disminuir la credibilidad de tu ensayo y distraer a los lectores de tu argumento principal.
  2. Claridad en la Comunicación: Los errores pueden llevar a malentendidos o confusión. Una gramática y ortografía correctas aseguran que tu mensaje se transmita claramente.
  3. Calidad del Texto: Un texto bien escrito refleja tu atención al detalle y tu compromiso con la calidad de tu trabajo.
¿Cómo revisar los errores gramaticales y ortográficos?
  1. Utiliza Herramientas de Revisión: Programas como correctores ortográficos y gramaticales pueden ser muy útiles para identificar algunos errores comunes. Sin embargo, no dependas completamente de ellos, ya que pueden pasar por alto errores o matices.
  2. Revisa Manualmente: Lee tu ensayo cuidadosamente, prestando atención especial a la gramática y la ortografía. No te apresures en esta etapa; a veces, leer despacio o incluso en voz alta puede ayudarte a detectar errores.
  3. Presta Atención a los Errores Comunes: Algunos errores son más comunes que otros, como los errores de concordancia, el uso incorrecto de comas, los errores en los tiempos verbales, la confusión entre palabras similares o la equivocación al escribir una letra en el teclado.
  4. Considera el Uso de la Puntuación: La puntuación incorrecta puede cambiar el significado de tus frases. Asegúrate de usar comas, puntos, puntos y comas, y otros signos de puntuación de manera adecuada.
  5. Revisa Múltiples Veces: A menudo, una sola lectura no es suficiente para captar todos los errores. Considera revisar tu ensayo varias veces.
  6. Solicita Ayuda Externa: Pedir a alguien más que revise tu ensayo puede ser útil, ya que un nuevo par de ojos puede detectar errores que podrías haber pasado por alto.
  7. Revisa en Diferentes Momentos: A veces, tomar un descanso y revisar tu ensayo después de un tiempo puede proporcionarte una nueva perspectiva y ayudarte a identificar errores que no habías visto antes.
  8. Consistencia en el Formato: Asegúrate de que tu ensayo siga un formato consistente en términos de estilo y tamaño de fuente, márgenes y espaciado.

D) Revisar errores de citación y de la bibliografía

Después de revisar el contenido, el estilo y la gramática de tu ensayo, es crucial asegurarse de que todas las citas dentro del texto y las entradas en la bibliografía estén correctamente formateadas y libres de errores.

Este paso es vital para mantener la integridad académica de tu trabajo y para asegurarte de que reconoces adecuadamente las contribuciones de otros autores.

Es importante que revises esto porque te ayuda a:

  1. Evitar el Plagio: Una correcta citación y una bibliografía completa son esenciales para evitar el plagio. Esto demuestra que has dado crédito apropiado a las fuentes de tus ideas y datos.
  2. Consistencia y Precisión: Las citas y las referencias deben seguir el estilo de citación elegido de manera consistente y precisa. Cualquier inconsistencia o error puede llevar a confusión o cuestionar la credibilidad de tu ensayo.
  3. Facilitar la Verificación de Fuentes: Las citas y referencias precisas permiten a los lectores y a otros investigadores seguir tus fuentes y verificar la información que has presentado.
¿Cómo revisar los errores de citación y de la bibliografía?
  1. Verifica la Formatación de Cada Citación: Asegúrate de que todas las citas en el texto estén formateadas según las normas del estilo de citación que has elegido (APA, MLA, Chicago, etc.).
  2. Revisa Todas las Entradas de la Bibliografía: Comprueba que cada fuente mencionada en tu ensayo esté presente en la bibliografía y que cada entrada esté formateada correctamente.
  3. Consistencia en las Citaciones: Verifica que la información en las citas del texto coincida con la información en la bibliografía.
  4. Completa y Exacta: Asegúrate de que cada entrada de la bibliografía contenga toda la información requerida por el estilo de citación elegido, como el nombre del autor, el título del trabajo, la fecha de publicación, etc.
  5. Revisa la Ortografía de los Nombres y Títulos: Verifica la ortografía de los nombres de los autores, títulos de libros y artículos, nombres de revistas, etc., para garantizar su precisión.
  6. Orden y Alineación: Si el estilo de citación lo requiere, organiza las referencias bibliográficas alfabéticamente y asegúrate de que el formato de cada entrada sea uniforme.
  7. Verifica los Enlaces Web: Si has incluido fuentes digitales, comprueba que los enlaces sean accesibles y correctos.
  8. Solicita una Revisión Externa: Considera pedir a alguien familiarizado con el estilo de citación que revise tus citas y referencias para captar errores que podrías haber pasado por alto.

Conclusión final de la guía para aprender a elaborar un ensayo escrito

Al llegar al final de esta guía detallada para escribir un ensayo, has recorrido un camino completo desde la selección de un tema hasta la revisión final de tu trabajo.

Cada paso ha sido diseñado para proporcionarte las herramientas y el conocimiento necesarios para crear un ensayo bien estructurado, coherente y convincente. Desde la elección de un tema significativo y la formulación de una tesis clara, hasta el desarrollo cuidadoso de tus argumentos y la revisión meticulosa de cada elemento de tu ensayo, has aprendido las habilidades esenciales para expresar tus ideas de manera efectiva y profesional.

Si has llegado hasta aquí y has terminado de leer todo el artículo, te felicito sinceramente. Te acabas de aventar más de 50 minutos leyendo esto, lo cual es una prueba de tu compromiso y dedicación para mejorar tus habilidades en la escritura de ensayos. Este esfuerzo no solo refleja tu deseo de crecer académicamente, sino que también te prepara para enfrentar futuros desafíos de escritura con mayor confianza y competencia.

Recuerda que la elaboración de un ensayo es tanto un arte como una ciencia. Mientras que hay reglas y estructuras a seguir, también hay espacio para tu creatividad y voz única. Cada ensayo es una oportunidad para explorar ideas, argumentar puntos de vista y comunicar pensamientos de una manera que sea única para ti.

Por último, la práctica constante es esencial. Al igual que cualquier habilidad, la escritura mejora con el tiempo y el esfuerzo. No dudes en volver a esta guía siempre que necesites un recordatorio de los pasos clave o busques consejos para perfeccionar tu trabajo. Con paciencia, práctica y persistencia, te convertirás en un escritor de ensayos cada vez más hábil y efectivo. ¡Nos vemos pronto!

Recursos utilizados para elaborar este artículo sobre ¿Cómo elaborar un ensayo escrito?

  1. Preparatoria Anáhuac. (2023, 13 de diciembre). 5 tips para redactar un ensayo desde cero. Recuperado de https://www.prepaanahuac.mx/blog/como-hacer-un-ensayo-que-tipos-de-ensayos-existen
  2. Delgado, P. (s. f.). Características y recomendaciones para escribir un ensayo académico. Universidad Autónoma de Occidente. Recuperado de https://celee.uao.edu.co/el-ensayo-academico/
  3. Colecio de Ciencias y Humanidades. (2023, 13 de diciembre). Guía de ensayos. Recuperado de https://tutorial.cch.unam.mx/doc/ensayo.pdf