El día que Porfirio Díaz se casó con su sobrina

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Sin ninguna duda, podemos afirmar que Porfirio Díaz siempre fue un personaje bastante controvertido. Algunos lo consideran un héroe que logró modernizar al país mexicano , mientras que otros lo ven como un dictador. Y es que su vida política fue tan influyente, que muy pocas personas se dieron cuenta de un detalle de su vida personal.

Y es que durante sus más de 30 años en el poder, Porfirio Díaz no tuvo una, sino 2 primeras damas. En esta ocasión te quiero contar un poco sobre la primera, ya que lo creas o no, esta esposa de Díaz era su sobrina. Sí… Porfirio Díaz tuvo un matrimonio incestuoso.

¿Quién era Delfina Ortega Díaz?

Delfina era una muchacha que había nacido en Oaxaca, en el año de 1845. Sus padres eran Victoria Díaz (la hermana del pillo de Porfirio) y Manuel Ortega; uno de los mejores médicos de la región oaxaqueña.

Delfina-Ortega-Diaz-sobrina-de-Porfirio

Pero como con todo en la vida de los Díaz, la concepción y nacimiento de la pequeña Delfina estuvo envuelta en mucha polémica. Y es que su padre, Manuel Ortega, estaba casado con otra mujer cuando tuvo relaciones con la hermana de Porfirio. Por lo cuál (y como todo típico macho mexicano) decidió no hacerse cargo de la niña y no la reconoció como hija suya.

Por su parte, Victoria Díaz sufrió tanto por esta decisión del papá, que decidió abandonar a la pequeña Delfina frente a la casa del señor Tomás Ojeda, quien años más tarde sería su padrino.

Sin embargo, Victoria no pudo con la carga de conciencia por haber abandonado a su hija, por lo cual, en menos de 3 años fue por ella. Decidió cuidarla y ser la madre que tuvo que ser desde el principio.

Se fueron a vivir a la casa de Petrona Díaz (la mamá de Porfirio) y ahí Delfina aprendió a realizar las labores que las mujeres de ese entonces debían hacer

Petrona-Diaz-mama-de-Porfirio-Diaz

Pero la felicidad de estar con la familia reunida le duró muy poco a Delfina. A su corta edad de 11 años, se murió su mamá. Su tía Nicolasa tuvo que hacerse cargo de ella. Pero eso sí, Porfirio siempre estuvo atento a las necesidades de Delfina.

El romance incestuoso

Porfirio Díaz conoció a Delfina desde que ella había nacido. Le tenía un gran cariño y cuando era niña, la consentía y se hacía cargo de ella como si fuera su papá. Siempre procuró que nada le faltara. Incluso cuando Porfirio se iba a combatir, le mandaba cartas a su sobrina (el WhatsApp de esos tiempos).

Al pasar los años, Porfirio se dio cuenta de que su sobrina ya estaba hecha toda una mujer (ella tenía 17 años). Por lo cual quedó locamente enamorado de ella y sin vergüenza ni pena le propuso matrimonio.

Después de pensarlo un rato, Delfina aceptó casarse con su tío 15 años mayor. Al final de cuentas, ella también lo quería mucho por ser tan atento con sus necesidades. Y así es como inicio este bello romance incestuoso.

Sin embargo, para casarse no la tuvieron nada fácil. En primer lugar, Delfina tenía problemas con su acta de nacimiento (recuerda que su papá decidió hacerse de la vista gorda con ella). Así que Profirió (como era una persona con mucho poder) hizo hasta lo imposible para que Manuel Ortega la reconociera como su hija. Para no hacerte la historia larga, al final Profirio tuvo que darle la senaduría para que reconociera a su hija (de todos modos ya ni siquiera tenía que encargarse de ella).


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Ahora, el siguiente problema fue que el estado no los quería casar ya que estaba mega prohibido casarse con un familiar. Pero de nuevo, Porfirio utilizo sus medios para solo pagar una multa y poder realizar el casamiento civil.

Lamentablemente, Delfina no pudo cumplir su sueño de casarse por la iglesia ya que a pesar de todos los esfuerzos de Porfirio, el padre no lo permitió porque eso era pecado.

La vida de casados de Porfirio y Delfina

A pesar de todos los problemas y las críticas hacia este matrimonio, Porfirio y Delfina tuvieron una relación bastante normal. Ella siempre fue una esposa modelo. Lo atendía bien, cumplía bien su rol de mujer (recordemos que la mamá de Porfirio le enseño todo lo que una mujer del siglo XIX debía hacer) y estaba al tanto de la situación política de su esposo.

De igual forma, Porfirio la trataba como toda una reina, le compraba los mejores vestidos de Francia, le seguía mandando cartas cuando estaba fuera de casa, era cariñoso y sobre todo le fue siempre fiel. Jamás le importó que la sociedad hablará mal de su relación incestuosa.

Este matrimonio duró 13 años y durante ese tiempo, ellos tuvieron 8 hijos. Lamentablemente, solo llegaron a la edad adulta 2 de ellos. Delfina también aceptó y crio como hija suya a Amanda Díaz (hija de Porfirio y Rafaela Quiñones).

Amanda-Diaz-primera-hija-de-Porfirio-Diaz

No obstante, durante su último parto, Delfina tuvo complicaciones. La recién nacida falleció por anemia y Delfina se encontraba muy delicada de salud.

El amor de Porfirio por Delfina fue tan grande que, a pesar de saber que pronto ella iba a morir, decidió que tenían que casarse por la iglesia, sin importar los obstáculos. Al final de cuentas quería cumplirle el último sueño de Delfina.

Así que tuvo que utilizar todos sus contactos y poder para que la iglesia por fin los pudiera casar. Este acto de amor le costó retractarse de la Constitución de 1857 (la que menciona sobre la separación de la iglesia-estado).

Al final, pudieron estar casados como Dios manda y tras agonizar toda una noche, Delfina Ortega Díaz falleció la mañana del jueves, 8 de abril de 1880.

Tuvo que pasar un año y medio de la muerte de Delfina para que Porfirio Díaz se volviera a casar con Carmen Romero Rubio de 17 años de edad (le gustaban chiquitas a Porfirio). Sin embargo, esa ya es otra historia que dejaremos para otro capítulo.


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