La ejecución del niño que inspiró “Milagros Inesperados”

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Hay ocasiones en donde el odio, la discriminación y la ignorancia se juntan para crear a una de las bestias más peligrosas del mundo: la injusticia. Este es el caso del joven George Stinney, que con apenas 14 años fue condenado a muerte en la silla eléctrica a causa de un asesinato que él no cometió.

George Stinney el niño que tuvo un tragico final

Una mañana tranquila

Todo comienza una mañana tranquila de 1944, en Alcolu, una pequeña localidad de Carolina del Sur en Estados Unidos.

Las pequeñas niñas, Betty June Binnicker y Mary Emma Thames, de 8 y 11 años de edad, iban en sus bicicletas a buscar algunas flores silvestres para poder hacer un té.

Las niñas Betty June Binnicker y Mary Emma Thames
Las últimas fotografías de las niñas desaparecidas en 1944.

Sin embargo, durante los años 80’s, las personas negras y blancas no podían convivir en el mismo espacio. Es por esto que cada quien tenía su comunidad alejada de la otra. Las vías del tren era la frontera que dividía a ambas.

Betty y Mary tenían que cruzar estas vías para poder obtener las flores. No obstante, cuando cruzaron esta frontera, la comunidad negra las observaba ya que no era normal que personas blancas estuvieran ahí. Ambas niñas no prestaron atención a esto.

Estuvieron un buen rato buscando aquellas flores sin mucho éxito. Para que no se les hiciera más tarde, se pararon a preguntarle a un joven, precisamente a George Stinney, que estaba cuidando las vacas de su familia.

Después de pensar un poco, el pequeño George les dio las indicaciones de donde podrían encontrarlas. Después de eso ya no las volvió a ver.

Una noche no tan tranquila

l horror comenzó en la noche de ese mismo día. Las familias de ambas niñas se alertaron al ver que ninguna había regresado. Entre toda la comunidad blanca se organizó para la búsqueda.

La comunidad negra no se quedó atrás y decidieron apoyarlos en la búsqueda de aquellas pequeñas niñas, incluso el pequeño George Stinney estaba buscándolas.

Sin poder encontrar nada, la búsqueda se pausó para continuarla al día siguiente.

Justo cuando salía el sol, la búsqueda continuó. Y por fin hubo resultados. A las 7 de la mañana fueron encontradas sin vida, en una zanja a pocos metros de una iglesia, dentro de la comunidad negra.

Después de realizar los análisis forenses, se estableció que ambas murieron a golpes. Sus cabezas habían sido golpeadas con algún objeto pesado y una de las niñas mostraba signos de abuso sexual.

El error de George

Durante la búsqueda, el pequeño George cometió un error, le dijo a varias personas que él tuvo contacto con ambas niñas.

Y para la policía de ese entonces, esa pequeña conversación lo convertía en la última persona en tener contacto con ellas, y por lo tanto, en el sospechoso principal de sus muertes.

Al pequeño George se lo llevaron a la comisaría y lo sometieron a un brutal interrogatorio. Nadie lo podía acompañar, ni sus padres, ni un abogado.

Declaración oficial de los policias del condado en 1944
Declaración oficial de los policías del condado de Alcolu sobre el asesinato de Mary y Betty.

Aunque los informes policiales declararon que le dieron un helado a George y él voluntariamente confesó el crimen, la verdad es que le sacaron esa confesión a base de golpes con guías telefónicas (era común en ese entonces golpear a las personas con estas guías ya que no dejaban marcas).

En la declaración de George se podía leer lo siguiente:

Yo George Stinney Jr. confieso que fui el asesino de Betty June Binnicker y Mary Emma Thames. Primero asesiné con una viga de madera a la pequeña Betty para poder violar a Mary. Después de satisfacer mi deseo sexual me vi obligado a asesinarla también con la misma viga.

Supuesta confesión de George Stinney Jr.

Juicio de blancos

No pasó ni siquiera un mes para el juicio de George Stinney. Y desde el momento en el que piso el juzgado, todo el público sabía que no había ninguna garantía para el acusado.

Este juicio fue brutal e injusto. Todos los jueces presentes eran blancos y no dudaron ni un instante en declararlo culpable. No necesitaron de pruebas ni de testigos. Solo se conformaron con lo que les contaron los policías.

Es más, fue tan injusto el juicio que no dejaron entrar a ningún negro. La familia del pequeño George tuvo que huir debido a las amenazas de la comunidad blanca por lo que tampoco pudieron asistir.

Al final del juicio, fue sentenciado a ser ejecutado en la silla eléctrica. No había nada que hacer.

83 días en el infierno

El pequeño George tuvo que pasar más de 80 días encerrado en una cárcel de adultos. Ahí sufrió maltratos y desprecio.

Imagen de George Stinney cuando estaba en la carcel

Tampoco pudo ver jamás a su familia. El tuvo que vivir sus últimas días de vida en soledad.

Sin embargo, George siempre tuvo fe. Cargaba consigo su biblia. No se separaba de ella en ningún momento. Le confortaba poder leer la palabra de Dios.

La silla grande

El 16 de junio de 1944, George Stinney falleció. No obstante, durante todos sus días en la cárcel e incluso ya cuando estaba sentado en aquella silla de la muerte, él siempre mantuvo su postura de inocente, aunque nadie le creyera.

Su muerte fue una completa masacre: George apenas medía 1 metro con 55 centímetros, lo cuál hacía que no tuviera la estatura adecuada para el casco de la descarga eléctrica. Tuvieron que colocar su biblia y algunos otros libros más para poder alcanzar.

Para colmo, durante la primera descarga eléctrica, el saco que le colocaron en la cabeza se le cayo (le quedaba muy grande) y los presentes pudieron ver al pequeño llorando, con la boca babeando y con el rostro lleno de sufrimiento.

George Stinney sentado en la silla eléctrica

Tuvieron que ser necesarias 2 descargas más para que por fin pudiera morir.

Justicia tardada

A pesar de todo, la familia de George jamás se rindió. Después de 70 años, se logró tener justicia.

Aime Ruffer en el año 2014 declarando en la defensa de su hermano George
La hermana de George Stinney declarando a su favor en el año 2014.

En el 2014 por fin se pudo reabrir su caso y se declaró que durante su juicio existieron inconsistencias y quedó demostrado que no existieron pruebas, que la defensa no actuó adecuadamente y que la familia no pudo declarar debido a las amenazas de ese entonces.

Y aunque este nuevo juicio no pudo regresarle la vida al pequeño George, si pudo limpiar su nombre y su honor.


La historia de George Stinney fue la inspiración de Stephen King para realizar su libro “La Milla Verde”. Que más tarde fue llevada al cine con el nombre de “Milagros Inesperados” en Latinoamérica y como “The Green Mile” en Estados Unidos.

The green mile o milagros inesperados

Incluso en el 2018 se estrenó otra película basada en su vida durante la cárcel. La película lleva como nombre “83 días”.

Película 83 días en donde se cuenta la historia de George Stinney

Fuente: WikipediaReporte Indigo

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